Serbia acusa a Albania de provocación política

En un duelo con miras a la Euro 2016 una bandera nacionalista albanesa aterrizó en el terreno de juego; FIFA abrirá investigación

Serbia y Albania tuvieron que suspender el encuentro al minuto 41
Serbia y Albania tuvieron que suspender el encuentro al minuto 41 (AP)

Ciudad de México

Las autoridades serbias acusaron el miércoles a Albania de provocación política después que una aeronave por control remoto con una bandera nacionalista albanesa sobrevoló un estadio en Belgrado durante un partido de fútbol entre los rivales balcánicos, lo que provocó peleas entre los jugadores y fanáticos.

El árbitro detuvo a los 41 minutos y después suspendió el partido por las eliminatorias de la Eurocopa el martes por la noche, cuando un futbolista serbio agarró la bandera —que tenía la imagen de un mapa de Albania agrandado para incluir territorios de sus vecinos— y jugadores albaneses intentaron protegerla. Mientras los futbolistas forcejeaban, hinchas serbios entraron a la cancha y pelearon con futbolistas de Albania.

La policía serbia anunció el miércoles una investigación para averiguar quién manejó la aeronave por control remoto, mientras que los futbolistas albaneses regresaron a su país y fueron recibidos como héroes por defender la honra de la nación. La UEFA indicó que abrió un expediente disciplinario contra Serbia y Albania por la violencia en el estadio.

Al comienzo del partido, el himno de Albania fue abucheado por los hinchas serbios, y además se escucharon cánticos insultantes durante el primer tiempo. Los espectadores lanzaron bengalas a la cancha.

El partido fue suspendido cuando estaba 0-0.

"Nunca se debe utilizar el fútbol para mensajes políticos. Condeno fuertemente lo que sucedió anoche en Belgrado", tuiteó el miércoles el presidente de la FIFA, Joseph Blatter.

La prensa y las autoridades en Belgrado acusaron al hermano del primer ministro de Albania, Olsi Rama, de controlar la aeronave desde un palco VIP en el estadio en Belgrado, algo que él negó.

El incidente agudizó las tensiones políticas entre los países de los Balcanes que han tenido conflictos desde hace décadas, principalmente por la provincia serbia de Kosovo, que tiene una mayoría étnica albanesa y declaró su independencia en 2008. Serbia, que considera a Kosovo como la cuna de su independencia y religión, nunca ha aceptado la independencia de Kosovo.

Los hinchas albaneses no pudieron ir al partido del martes en Belgrado por las tensiones políticas.

El ministro serbio Aleksandar Vulin dijo que el incidente de la aeronave fue "cuidadosamente planificado" para hacer quedar mal a Serbia, que quiere unirse a la Unión Europea.

"Si alguien de Serbia hubiese ondeado una bandera de la 'Serbia Mayor' en Tirana o Pristina, hubiese sido un asunto para el Consejo de Seguridad de la ONU", dijo el ministro del exterior de Serbia, Ivica Dacic, refiriéndose a las capitales de Albania y Kosovo.

El enfrentamiento en el estadio puso en duda la visita del primer ministro de Albania, Edi Rama, la próxima semana a Belgrado, la primera de un primer ministro albanés en 70 años.

El hermano de Rama dijo en Tirana que las acusaciones de que manejó la aeronave por control remoto son "absurdas".

"Quieren justificar una situación que se les salió de las manos", dijo Olsi Rama. "Parecían no estar preparados para lidiar con una situación anormal".

Los hinchas serbios tienen una larga historia de violencia en los estadios de fútbol. En octubre de 2010, el partido entre Italia y Serbia por las eliminatorias de la Euro en Génova fue interrumpido por los fanáticos serbios. La UEFA finalmente otorgó a Italia un triunfo 3-0. Una pelea entre hinchas croatas y serbios en Zagreb en 1990 marcó el inicio de la desintegración de Yugoslavia en esa década.

Afuera del aeropuerto en Tirana, unos 3.000 hinchas ondeando banderas recibieron a la selección al regresar a su país el miércoles. El primer ministro Rama elogió a los jugadores en su cuenta de Twitter por el "orgullo y la alegría que nos dieron", y dijo que aunque estaba fuera del país, estuvo "presente en corazón" en la recepción en el aeropuerto.