Sarri se arriesga a cuatro meses de suspensión por insultos homófobos

El entrenador del Inter, Roberto Mancini, explicó que su homólogo del Nápoles, Maurizio Sarri, le había llamado "maricón"

Maurizio Sarri
Maurizio Sarri (Reuters )

ROMA, Italia

El entrenador del Nápoles Maurizio Sarri podría ser suspendido cuatro meses después de que su homólogo del Inter de Milán Roberto Mancini afirmara el martes que le había llamado "maricón" durante un partido de la Copa de Italia.

Según el artículo 11 del reglamento federal italiano, "todo insulto o discriminación por razones de raza, color, religión, lengua, sexo, nacionalidad o origen étnico" es sancionable con una suspensión de al menos cuatro meses y multa.

Según los medios italianos, todavía no se ha abierto un procedimiento al técnico del líder del campeonato italiano.

Justo después del segundo gol del Inter en la victoria por 2-0 en Nápoles en cuartos de final de la Copa de Italia, las imágenes de televisión mostraron una discusión acalorada entreSarri y Mancini.

Interrogado por la RAI sobre ello tras el partido, Mancini declaró: "Maurizio Sarri es un racista y los hombres como él no deberían estar en el fútbol. Ha utilizado palabras racistas. Ha comenzado a gritarme, llamándome maricón".

Un informe del equipo arbitral podría ser clave en la investigación. El cuarto árbitro se encontraba muy cerca cuando ambos entrenadores comenzaron a discutir.

Por su parte, Sarri habló de "una disputa normal de fútbol".

"He escuchado y visto cosas peores en un terreno. Espero que en frío, Mancini cambiará de punto de vista. En mis palabras, no había ninguna forma de discriminación. No tengo nada contra los homosexuales", afirmó.

Este miércoles Fabrizio Marrazzo, portavoz del Gay Center, una de las principales asociaciones de defensa de los homosexuales en Italia, reclamó "una sanción ejemplar".

"Como napolitano y aficionado al Nápoles, siento vergüenza por las palabras de Sarri", añadió, solicitando que su organización sea recibida por Aurelio De Laurentis, presidente del Nápoles, y por Carlo Tavecchio, presidente de la Federación Italiana de Fútbol.

"Nos gustaría que el fútbol iniciara una gran campaña contra la homofobia. Un deporte tan popular no se puede permitir mensajes de violencia", añadió.