El futbol, víctima de los conflictos entre Rusia y Ucrania

Una crisis financiera está afectando a clubes apoyados por gobiernos regionales en Rusia, por lo que algunos jugadores podrían quedar libres. Fabio Capello es otro afectado, pues no le pagan desde junio.

Fabio Capello,entrenador de Rusia
Fabio Capello,entrenador de Rusia (AP )

Moscú, RUSIA

 Los equipos rusos de fútbol enfrentan un momento financiero complicado debido al conflicto con Ucrania y a la caída del rublo que deja a los clubes cortos de dinero y con deudas crecientes.

El rublo ha perdido más de un tercio este año en relación con el euro, la divisa preferida para los contratos de los principales futbolistas en Rusia. Esto significa que los salarios en rublo han subido.

El conflicto en Ucrania repercute en el fútbol ruso. Las sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea por ese conflicto han deprimido el rublo a niveles récord en los mercados monetarios internacionales, mientras la inestabilidad política ha perjudicado el negocio del fútbol y ha mermado los presupuestos del gobierno, del que dependen muchos club.es

El club FC Rostov, de la Liga Premier rusa, está en el sudoeste del país y en términos de geografía y de turbulencia financiera se ve afectado por la crisis ucraniana más que ningún otro equipo de la liga. Rostov ganó la Copa Rusa en la temporada anterior pero ahora está en la zona del descenso.

Los jugadores del Rostov no han cobrado sus salarios de julio, agosto, septiembre y octubre, y algunos podrían quedar libres en el invierno si siguen impagos, dijo a The Associated Press un allegado a la situación.

La fuente, que habló con la condición del anonimato por no estar autorizada a revelarlo públicamente, agregó que "gran parte del dinero que debió haberse canalizado al club de fútbol, porque es el gobierno el que lo financia, está financiando a refugiados en Rostov, y por eso (la situación) se agravó tanto".

Hasta un millón de refugiados del conflicto han cruzado la frontera con Rusia, según cálculos del gobierno ruso. Rostov, a unos 100 kilómetros (60 millas) de la frontera, es uno de los principales puntos de tránsito.

Por lo menos nueve de los 16 equipos más importantes reciben algo o todos sus fondos de gobiernos regionales, mientras otros tres son propiedad de compañías controladas por el Estado, como la empresa Gazprom, que respalda al club Zenit de San Petersburgo, que juega la Liga de Campeones.

El multimillonario petrolero Leonid Fedun posee el Spartak de Moscú. Ha advertido sobre una oleada de problemas para los equipos que dependen del gobierno, como Rostov.

"Los gastos han aumentado en 50% pero los ingresos han permanecido iguales", dijo Fedun el domingo a la prensa local. "Según mi parecer, cinco equipos rusos de la Liga Premier están enfrentando serias dificultades".

"Empieza un período muy difícil para la mayoría de los equipos deportivos rusos", advirtió. "Se han terminado los días de abundancia".

También experimenta problemas el viejo rival de Fedun, Evgeny Giner, presidente del campeón CSKA, que tiene conexiones comerciales con Ucrania. La semana pasada dijo a los hinchas que no esperasen grandes compras durante el período de transferencias en el invierno.

"Hay menos dinero disponible y, como consecuencia, menos libertad para comprar", dijo a la agencia noticiosa Tass. "Básicamente los negocios en Ucrania están paralizados".

Una figura del fútbol que estará pendiente de la situación financiera rusa es el director técnico de la selección nacional, el italiano Fabio Capello, que no recibe paga desde junio. Capello firmó en enero una extensión por cuatro años en una cifra calculada en 11 millones de dólares anuales. Se da por sentado que el contrato con Capello es en una divisa extranjera.