River calla bocas en la Bombonera

Después de diez años de no ganar en la Bombonera, River Plate derrotó 2-1 a Boca Juniors en el superclásico argentino, con este resultado "los millonarios" sumaron 17 puntos y se colocaron en el segundo puesto de la tabla.

Lanzini y Teófilo celebrando
Lanzini y Teófilo celebrando (AP)

Buenos Aires

Los goles visitantes fueron anotados por Manuel Lanzini a los 57 minutos y por Ramiro Funes Mori a los 85. El 10 boquense, Juan Román Riquelme, había puesto el empate parcial a los 67.

El primer tiempo del superclásico transcurrió con un Boca que decidió tomar la iniciativa. River intentó llegar al arco contrario, pero los "xeneizes" fueron los que llevaron el peso del derby.

Boca era levemente superior, pero no lograba concretar en el área. La presión ejercida en la mitad de la cancha era efectiva. La visita, por su parte, se defendía con orden.

En la segunda parte llegaron las emociones. El complemento mostró al equipo de Ramón Díaz más decidido a quitarle a balón a los locales. Así, tras una ocasión clara para cada equipo llegó el gol de Lanzini.

Tras un pase del colombiano Carlos Carbonero, su compatriota Teófilo Gutiérrez recibió como extremo derecho. "Teo" tocó al medio para la entrada de Lanzini, que definió cruzado.

Los locales fueron decididos a buscar el empate y lo consiguieron de la mano de su jugador símbolo, 10 minutos después. Riquelme pateó de manera magistral un tiro libre para superar la barrera y clavarse en el ángulo derecho de Barovero.

A partir de allí, Boca Juniors intentó llevarse los tres puntos frente a un River que debió defenderse y perdió la pelota. Sin embargo, en una jugada aislada, "los millonarios" lograron la victoria. 

En un córner desde la izquierda, mal sancionado ya que era saque de meta, saltó Ramiro Funes Mori, anticipando el mal cálculo del arquero "xeneize" Agustín Orión y cabeceó con el arco vacío para el delirio de los jugadores y el silencio sepulcral de una Bombonera sin hinchas riverplatenses.

Ya sin Riquelme, quien fue reemplazado, el equipo de Carlos Bianchi buscó como pudo una nueva igualdad, pero careció de respuestas futbolísticas.