Rey Mohamed VI, molesto por inundación en estadio del Mundial de Clubes

El dirigente marroquí expresó su molestia por la situación del césped del estadio Rabat, que terminó cambiando la sede de la Semifinal

Cruz Azul enfrentará al Real Madrid por el pase a la Final
Así jugó Cruz Azul en su debut en el Mundial de Clubes (AP)

Rabat, Marruecos

La prensa marroquí subraya hoy el enfado del rey Mohamed VI sobre el escándalo causado por el mal estado del césped del estadio de Rabat durante la Copa Mundial de Clubes, lo que llevó a trasladar una semifinal del torneo hasta Marrakech.

El diario Al Massae explicó en su edición de hoy que el monarca sigue "con gran interés" desde los Emiratos Árabes (donde está de viaje desde hace dos semanas) la evolución de las investigaciones de la comisión interministerial creada para determinar los responsables del escándalo.

Esta comisión fue creada el pasado lunes por el Ministerio de Deportes, de Interior y el de Economía "para indagar sobre las circunstancias del deterioro del césped del complejo deportivo".

Por su parte, el diario arabófono Ajbar al Yaum indicó que Mohamed VI encargó al general Hosni Benslimane, inspector general de la Gendarmería Real, hacer un seguimiento de la investigación abierta sobre este asunto.

Benslimane, que fue presidente de la Federación Real Marroquí de Fútbol y que preside el comité nacional olímpico, se reunió el pasado lunes con el secretario general del Ministerio de Deportes, Karim Akari, y con el director de Deportes, Mustafa Azerual.

Estos dos responsables fueron sancionados inmediatamente tras el estallido del "escándalo" por el ministro del ramo, Mohamed Uzin, que les quitó el poder de firma a la espera que de que finalicen las investigaciones, pero aún no se ha producido su cese.

La FIFA anunció el pasado domingo un cambio de estadio para la semifinal del Mundial de Clubes después de que el partido de cuartos jugado el sábado entre el Cruz Azul y el Sydney Wanderers dejara unas imágenes en las que el estadio parecía una piscina.

El escándalo hizo correr mucha tinta en los medios marroquíes que hacen un seguimiento diario de la evolución de las investigaciones alertados por los gastos de renovación de este estadio (220 millones de dirhams o 19 millones de euros) para adecuarlo a los estándares exigidos por la FIFA, y algunos periódicos reclamaron la dimisión del ministro de Deportes.