Real Madrid muestra su desacuerdo por inhabilitación a Zidane como técnico

Zidane ha sido inhabilitado por tres meses Santiago Sánchez, que hace de primer entrenador del Real Madrid Castilla, filial del equipo merengue.

Zidane durante un entrenamiento
Zidane durante un entrenamiento (AFP )

MADRID, España

El Real Madrid mostró este lunes su desacuerdo con la sanción impuesta a Zinedine Zidane, actual técnico del equipo filial blanco y mito del madridismo, con tres meses de suspensión para ejercer como entrenador por no tener el título necesario para ello.

El juez único del comité de competición (órgano disciplinario de la Federación Española de Fútbol, RFEF), Francisco Rubio, decidió esta sanción tras aceptar la propuesta del juez instructor del caso.

Poco después, en un comunicado publicado en su web, el Real Madrid mostró su "absoluto desacuerdo con la citada resolución, tal vez que, en cualquier caso, Zinedine Zidane está habilitado por la Federación Francesa de Fútbol para ejercer de primer entrenador en la categoría en la que se encuentra el Real Madrid Castilla, tal y como se acredita con el certificado emitido por dicha Federación el 13 de octubre de 2014".

El club blanco anunció que "agotará todas las vías jurídicas al entender que esta decisión no se ajusta a derecho".

Además de Zidane, también ha sido inhabilitado por tres meses Santiago Sánchez, que hace de primer entrenador del Real Madrid Castilla, filial del equipo merengue.

El 10 de octubre, los diarios españoles ya habían informado que Zidane podría ser sancionado sin ejercer durante tres meses por haber entrenado al Real Madrid Castilla sin tener los títulos necesarios -una licencia de nivel 3, requerida para dirigir un club en Segunda B española (una tercera división)-.

Según AS, por el momento Zidane dispone de la licencia UEFA A, equivalente a un nivel 2 en España, y la Federación Francesa de Fútbol (FFF) debe todavía validar las 360 horas de prácticas obligatorias que completó y que le son necesarias para el nivel 3.

El 'caso Zidane' comenzó cuando la CENAFE (Centro Nacional de Formación de Entrenadores) denunció al ex futbolista al estimar que no podía dirigir en Segunda B y que su adjunto Santiago Sánchez ejercía de primer técnico sin serlo en la práctica, algo corriente en el futbol europeo, pero sancionable según el reglamento español.

De hecho, en la documentación de los partidos oficiales de la RFEF, Sánchez aparece como primer entrenador del Real Madrid Castilla.