Sigue el racismo en Brasil

A menos de 100 días de recibir la Copa del Mundo, los insultos racistas se siguen haciendo presentes entre los aficionados

Arouca, jugador del Santos de Brasil
Arouca, jugador del Santos de Brasil (Especial)

Ciudad de México

El volante Arouca, de Santos y quien jugó con la selección brasileña el año pasado, estaba en la cancha hablando con periodistas el jueves después del triunfo de su equipo por 5-2 en el campeonato estatal paulista, cuando algunos hinchas en las gradas le gritaron "mono".

Los insultos se produjeron un día después que un árbitro dijo que fue blanco de fanáticos racistas antes y después de un encuentro, y menos de un mes después que un futbolista brasileño fue insultado en un partido por la Copa Libertadores en Perú.

"Es mejor bloquear eso, no escuchar a esas personas, si es que se les puede llamar personas", dijo Arouca, de 27 años, y quien anotó uno de los goles de Santos en la ciudad de Mogi Mirim. "Es difícil hablar sobre lo que sucede en estos días. Es difícil, pero sabemos que pasa, y no sólo en el fútbol. Sólo espero que alguien pueda hacer algo en serio al respecto, porque es lamentable".

Mientras seguía hablando con los reporteros, Arouca miraba a las gradas para tratar de identificar a los fanáticos que le gritaban. Los periodistas dijeron después que los insultos venían de un grupo de tres o cuatro hinchas de Mogi Mirim.

Brasil ha tenido numerosos problemas en la antesala del Mundial. Además de los retrasos en la construcción de estadios e infraestructura, el país ha tenido varios casos de violencia entre fanáticos del fútbol y disputas legales que amenazan con retrasar el inicio de la liga brasileña este año.

"No podemos permitir que suceda algo así, especialmente con el Mundial a la vuelta de la esquina", opinó el técnico de Santos, Oswaldo de Oliveira, tras los insultos a Arouca. "Esta gente tiene que ser castigada".

La policía dijo que tratará de encontrar a los fanáticos responsables.

El miércoles, el árbitro Marcio Chagas da Silva dijo que algunos fanáticos le gritaron "mono" y le dijeron "vuelve a la selva" antes de un encuentro en el campeonato estatal de Rio Grande do Sul. Señaló que su vehículo fue vandalizado y dejaron plátanos encima.