George Forsyth, mucho más que un arquero

El guardameta peruano de 32 años combina el futbol con el modelaje, la ingeniería y la política, pues es alcalde de La Victoria en Lima, Perú  


George Forsyth, arquero del Alianza de Lima
George Forsyth, arquero del Alianza de Lima (Tomada de Twitter)

Ciudad de México

La vida de George Forsyth no parece aburrida: a los 32 años, el arquero de Alianza de Lima y de la selección peruana transitó por el fútbol, el modelaje, el diseño de moda, la ingeniería y ahora desembarcó en la política como alcalde de La Victoria, uno de los distritos más importantes de Lima.

"La presión de ser alcalde es parecida a la que se siente en un penal decisivo. Al Comando Sur (grupo de hinchas de Alianza) ya no le tendré cerca presionando, pero sí al sindicato", dijo Forsyth entre risas a la prensa desde su nuevo despacho.

"Tengo poco tiempo, ya que paro con la selección, con Alianza, con las empresas que tengo que estar cuidando. Pero definitivamente ahora (la alcaldía) es una de mis prioridades. Es un puesto que conlleva mucha responsabilidad", añadió.

Forsyth, del conservador Partido Popular Cristiano (PPC), sólo será burgomaestre hasta el 5 de octubre, cuando terminen las licencias que pidieron el alcalde Alberto Sánchez Aizcorbe y la vicealcaldesa Milagros Manchego para postularse para esos mismos cargos, pero en Lima Metropolitana.

Pero "Ken", como lo llaman algunas aficionadas por un supuesto parecido físico con el novio de Barbie, ya marcó un hito: ser alcalde mientras continúa como futbolista activo, siendo titular indiscutido de uno de los dos clubes más populares del país y cuando apenas una semanas atrás estuvo en el arco de la selección en un amistoso contra Qatar que ganó el Perú por 2-0.

Y no es alcalde de cualquier distrito. La Victoria, con más de 200.000 habitantes, es uno de los más importantes de Lima, por su cultura muy influenciada por lo afroperuano y por su desbordante alegría, pero también por sus altos índices de delincuencia.

Y La Victoria es el gran fortín de Alianza, el cuadro "grone", como se le llama por la masiva presencia de jugadores e hinchas negros, el que vio vestir su uniforme blanquiazul a Teófilo Cubillos, Pedro "Perico" León, Julio Baylón, Hugo Sotil y una lista interminable de héroes del fútbol peruano de antaño, ése basado en la picardía, la técnica y la estética hecha juego.

La vida de Forsyth no es la de un futbolista promedio del Perú: proviene de un hogar adinerado; tiene abuelos irlandenses; su padre, Harold, ha sido congresista, embajador en Washington y Bogotá y connotado comentarista político; y su madre, Verónica Sommers, fue Miss Chile en 1976.

Desde muy pequeño, Forsyth, que además tiene nacionalidad chilena por la madre y venezolana porque nació en Caracas cuando su padre era diplomático allí, se apasionó por el fútbol y se formó en las divisiones inferiores de Alianza, donde los compañeros le colgaron de inmediato un apodo poco rebuscado: "Blanco".

El portero, de 1,87 de estatura, quiso aprovechar sus conexiones y formarse en Europa, pero su paso por el Borussia Dortmund de Alemania no lo llevó al primer equipo del club alemán. Años después, ya como profesional, estuvo en el Atalanta de Italia sin mayor éxito. Su casa fue, es y aparentemente será por siempre Alianza.

Paralelamente a la carrera de futbolista, se tituló como ingeniero industrial y creo varias empresas de modas. Muchos lo ven en el futuro de lleno en la política. La primera incursión fue en 2010, cuando fue elegido concejal de La Victoria por el PPC. Por el ser el tercero más votado, llegó ahora a la alcaldía interina.

El "juego" no ha sido sencillo. Sus propuestas de seguridad para La Victoria le costaron hasta amenazas de muerte. Aún así, no descarta presentarse a esa alcaldía algún día. Por ahora, aunque encare la tarea con responsabilidad, sus pensamientos están puestos en Alianza y en consolidarse como arquero de la selección.

En las próximas semanas alternará la alcaldía con el fútbol, aunque el sueldo por el primer cargo lo regalará a centros de rehabilitación de pandilleros. Los aficionados bromean: ¿habrá cárcel para quien cometa falta contra la máxima autoridad de la comuna? ¿Pondrán multas por goles?