Anelka enfrenta sanción por gesto antisemita

El veterano delantero francés del West Bromwich, en un festejo, realizó la quenelle, saludo relacionado, supuestamente, al desprecio por los judíos

Nicolas Anelka, al momento de realizar la quenelle
Nicolas Anelka, al momento de realizar la quenelle (AP)

Inglaterra

La Federación Inglesa de Futbol (FA) abrió un expediente disciplinario que podría costarle cinco partidos de suspensión al francés Nicolas Anelka, por hacer el gesto de la "quenelle", un movimiento de brazo que está considerado ofensivo para los judíos.

El delantero del West Bromwich Albion celebró un gol el 28 de diciembre, durante un partido de la Premier League, ante el West Ham United llevándose la mano izquierda a su hombro derecho, mientras dejaba el brazo derecho estirado apuntando al suelo.

Anelka aseguró que el gesto era una muestra de apoyo a su amigo Dieudonné, un comediante francés que popularizó la "quenelle" y estuvo en el centro de la polémica en Francia en los últimos meses, acusado de ofrecer espectáculos con mensajes antisemitas.

El movimiento de brazo es considerado en Francia un "saludo nazi inverso" u "oculto". La última obra del humorista francés fue incluso prohibida en varias ciudades del país.

La acción de Anelka despertó una ola de indignación en Inglaterra y Francia.

La FA consideró que el gesto del atacante de 34 años fue "ofensivo, indecente, insultante o impropio" con el agravante, además, de tener "referencias al origen étnico", lo que vulnera la normativa del organismo.

Si es hallado culpable, Anelka podría afrontar un mínimo de cinco partidos de suspensión.

El patrocinador del West Brom, Zoopla, hizo ya pública su decisión de no renovar el contrato con el club a final de temporada. "Reconsideramos nuestra posición a la vista del gesto de Anelka", advirtió en un comunicado la agencia inmobiliaria online, decepcionada por la decisión del club de no amonestar al jugador.

En cuestión de escándalos, Anelka no es nuevo. En la debacle francesa en el Mundial de Sudáfrica 2010, el delantero fue enviado a casa antes de tiempo por insultar al seleccionador, Raymond Domenech, en el descanso del partido contra México, que Francia perdió 2-0.

Tras la Copa del Mundo, la Federación Francesa suspendió a Anelka durante 18 partidos internacionales.