Con balones gigantes, protestan contra el Mundial

Frente a las sedes de los poderes públicos, activistas lanzaron doce balones gigantes pintados con cruces rojas, que simbolizan la violencia en Brasil.

Activistas lanzaron frente a las sedes de los poderes públicos doce balones gigantes con cruces rojas que simbolizan la inseguridad en el país.
Activistas lanzaron frente a las sedes de los poderes públicos doce balones gigantes con cruces rojas que simbolizan la inseguridad en el país. (EFE)

Brasilia

La organización no gubernamental Río de Paz lanzó hoy doce balones de dos metros de diámetro en Brasilia para protestar contra el Mundial de fútbol y exigir que el gobierno "pida perdón" por el gasto público en el evento de la FIFA.

La manifestación pacífica fue realizada en la céntrica Explanada de los Ministerios, que concentra a todos los edificios del poder público en Brasilia, y se sumó a las muchas ya convocadas contra el Mundial, que comenzará el próximo día 12 en Sao Paulo.

Los activistas lanzaron a rodar por los jardines de esa explanada doce balones de dos metros de diámetro en los que pintaron cruces rojas para simbolizar la inseguridad en un país en el que, según datos oficiales, unas 50 mil personas son asesinadas cada año.

"En un país con esos índices de violencia, en el que los niños no reciben educación de calidad y los médicos no tienen condiciones de trabajo dignas, es inaceptable que los gobernantes se alquilen y realicen un Mundial con dinero público", declaró Antonio Carlos Costa, presidente de la organización Río de Paz.

En un documento entregado a los periodistas, Río de Paz exigió que las autoridades del país "pidan perdón al pueblo brasileño por hacerle creer que el Mundial sería realizado sólo con dinero de la iniciativa privada".

También por "haber invertido una fortuna de dinero público en una competición deportiva", que, según el gobierno le ha costado unos 25 mil millones de reales (11 mil 300 millones de dólares) al Estado.

Río de Paz criticó además que "no se haya consultado al pueblo" sobre la decisión de organizar el Mundial y demandó que se obligue a la FIFA a "declarar objetivamente cuánto de las ganancias astronómicas que obtendrá se quedará en Brasil".

En otro de los seis puntos del comunicado, la organización no gubernamental exigió que el día de la inauguración del Mundial, que será el día 12 con un partido entre Brasil y Croacia, se haga "un minuto de silencio" en memoria de los ocho obreros que murieron durante la construcción de los estadios.