Autoridades vaticinan fracaso de protestas durante el Mundial

Gilberto Carvalho aclaró que la democracia no tolera la violencia en las protestas. Por lo tanto se castigará severamente dichos actos delictivos 

Protestas durante el Mundial no serán aceptadas
Protestas durante el Mundial no serán aceptadas (Reuters)

BRASILIA, Brasil

El ministro de la Secretaría de la Presidencia de Brasil, Gilberto Carvalho, vaticinó hoy un rotundo fracaso de las protestas que diversos grupos planean en el marco del Mundial de fútbol, porque "el pueblo sabe diferenciar las cosas".


Carvalho declaró a periodistas que "el pueblo brasileño adora el fútbol y espera por el Mundial", que se disputará a partir del próximo 12 de junio y es rechazado por diversos movimientos sociales debido al elevado gasto público que ha supuesto su organización.

"Creo que quien intente politizar (el Mundial) no se saldrá con la suya", apuntó el ministro, quien garantizó que Brasil hará de la cita del fútbol "una gran fiesta popular".

Carvalho admitió, sin embargo, que las protestas convocadas por quienes se oponen al Mundial de fútbol "preocupan" al Gobierno, sobre todo porque en algunas de las ya realizadas ha habido crecientes brotes de violencia.

El último de esos episodios ocurrió el pasado 6 de febrero en medio de una protesta en Río de Janeiro, en la que el camarógrafo Santiago Andrade fue herido en la cabeza por una bengala disparada por un manifestante y murió después de pasar cuatro días en coma.

El ministro aseguró que en Brasil no existe una tradición de violencia en las manifestaciones y declaró su preocupación por lo que consideró como la "importación de un modelo" de protesta.

Según Carvalho, "es preciso decirle al mundo que Brasil es un país esencialmente democrático", en el que las manifestaciones "son bienvenidas, son naturales y son una muestra de la madurez de la conciencia social y ciudadana del pueblo".

Sin embargo, aclaró que esa democracia no tolera la violencia en las protestas.

"El único problema que tenemos y sobre el cual dialogaremos con la sociedad es esa aparición de la violencia en las manifestaciones, que entendemos como la importación de un modelo", señaló.

Además de proponerse un diálogo con quienes protestan contra el Mundial, el Gobierno brasileño ha anunciado que en los próximos días enviará al Congreso un proyecto de ley, con carácter de urgencia, que prevé endurecer las penas aplicadas a quienes se manifiesten en forma violenta.

Las manifestaciones contra el Mundial de fútbol comenzaron en junio del año pasado, en medio de la Copa Confederaciones de la FIFA, y se fusionaron entonces con multitudinarias protestas en demanda de mejores servicios públicos.

En lo que va de este año, los movimientos que se oponen a la celebración del Mundial en el país organizaron ya dos jornadas de protestas, que no encontraron eco en la sociedad y pasaron casi desapercibidas.