El día que Televisa adeudó 600 mil dólares a Bielsa

En su etapa cuando dirigió al América, el entrenador argentino se fue a juicio con la empresa de los medios de comunicación por un finiquito; diecinueve años después de ese incidente, podría volver a dirigir en el futbol mexicano

Marcelo Bielsa, entrenador del Marsella y una de las posibilidades para ser entrenador del Tri
Marcelo Bielsa, entrenador del Marsella y una de las posibilidades para ser entrenador del Tri (Reuters)

CIUDAD DE MÉXICO

Era 1995 y Marcelo Bielsa conoció las 'entrañas' de Televisa. El 'Loco' vivía su tercer año en México y la empresa de los medios de comunicación le sedujo con una oferta: entrenar a un equipo con el capital para fichar, dejarlo operar en las fuerzas básicas, darle la oportunidad de construir una videoteca en sus instalaciones y aplicar sus poco ortodoxos métodos de entrenamientos. Y Marcelo se convenció y fichó en la campaña 1994-1995 por América.

Pero la relación entre el rosarino y el club azulcrema se rompería y terminaría en juicio en menos de ocho meses.

Marcelo y el América tuvieron su debut en Liga contra Pumas en el Azteca el 27 de agosto de ese año (empate 0-0), donde tuvieron una buena primera vuelta de campaña. Pero una mala racha de resultados en la segunda parte de la temporada y el 'cansancio' de los futbolistas hizo que el cuadro de Coapa cayera en un bache.

Ricardo Rentería, uno de los hombres del cuerpo técnico del argentino en aquel entonces, recuerda el por qué se complicó su estadía en Coapa en el libro Lo suficientemente loco. Una biografía de Marcelo Bielsa, del periodista Ariel Senosiain: "fue un trabajo intenso que cansó a los futbolistas, que se disponían muy bien pero que llegaron a un cansancio mental".

Eduardo Bermúdez, quien dirigió a Bielsa en su etapa de jugador y quien entonces era representante de jugadores en el balompié azteca, se encontraba en México y relató a la misma publicación como era su nivel de exigencia en su trabajo.

"Dividía dos o tres canchas con cintas para hacerlos jugar en espacios reducidos. Las prácticas eran terribles. Martín Ubaldi, aquel que jugaba en Independiente (y también jugó en Atlas), se me acercó un día al alambrado en un entrenamiento y me dijo que no podía más, que los estaba matando. Esa misma tarde, le pedí que nos fuéramos, pero él seguía obsesionado con dejar todo armado. Salió del vestuario, vio a un chico y le dio cinco pesos con la condición de que sacara los residuos de la cancha. Siempre con los detalles".

La relación terminó por quebrarse en la segunda vuelta de la temporada, ya que la empresa dueña de las Águilas y el entrenador iban en caminos diferentes: al técnico le gustan los proyectos a largo plazo y el equipo de la capital mexicana buscaba resultados de inmediato, el sudamericano es introvertido y en América siempre hay un remolino mediático, el Loco no es afecto en salir en comerciales y en algún momento trascendió que querían que hiciera un comercial con conductores de la empresa, motivos que deterioraron la relación.

El alejamiento definitivo surgió después de la derrota en casa contra Cruz Azul (1-2) el 24 de marzo de 1996 y, a pesar de clasificarlos virtualmente para la Liguilla, fue destituido de su cargo con el pretexto de tener tres derrotas consecutivas.
Marcelo se fue "decepcionado" y regresó como Director Deportivo a Atlas, no sin antes entrar en juicio. El argentino exigía a la directiva americanista una compensación económica, la cual las Águilas se negaron a otorgar. Pero el litigio terminó inclinándose del lado de El Loco, a quien terminaron pagándole 600 mil dólares.

En su efímero paso como entrenador del América acumuló diez victorias, catorce empates y ocho derrotas. Además de un pase virtual a la Liguilla en esa campaña.

Diecinueve años después de su destitución, Bielsa podría volver a dirigir en el futbol mexicano pero esta vez con la selección mexicana. De darse su fichaje, Marcelo volvería estar en contacto con la empresa que en algún momento le debió más de medio millón de dólares y con la que, al menos en 1996, chocó por las formas en que se manejaba.