Piden procesar a Maradona por difamación

En una audiencia celebrada el miércoles, el fiscal Nicola Maiorano pidió que el ex Pibe de Oro sea procesado, lo que decidirá la jueza Chiara Giammarco, del tribunal de Roma.


Diego Armando Maradona
Diego Armando Maradona (AP )

Roma, Italia

El fiscal de Roma pidió el miércoles que Diego Maradona sea sometido a un proceso judicial por difamación contra Equitalia, sociedad encargada de cobro de impuestos que lo acusa de una deuda de 40 millones de euros (46,4 millones de dólares).

Los abogados de Equitalia, Emilio Ricci y Antonella Follieri, denunciaron al ex futbolista argentino por una "gran campaña denigrante" a través de la prensa, que describe a la sociedad como "un ente injusto y prevaricador".

Acusan al ex jugador de haber "alimentado también el clima de agresividad que se ha creado en torno a la sociedad y que ha culminado en graves atentados y daños hacia los dirigentes y el personal".

En una audiencia celebrada el miércoles, el fiscal Nicola Maiorano pidió que el ex Pibe de Oro sea procesado, lo que decidirá la jueza Chiara Giammarco, del tribunal de Roma. La juez anunciará el 18 de marzo si envía a juicio al ex jugador del Napoli por difamaciones contra Equitalia y el entonces presidente, Attilio Befera, que habría hecho en 2012.

El fisco italiano le reclama los 40 millones de euros por la falta de pago de impuesto durante la segunda mitad de la década de los años 80, cuando jugaba en Nápoles.

"No hay ninguna violación y mucho menos difamación, el derecho de defensa es reconocido por la Constitución", respondió el abogado del también ex técnico de la selección argentina.

Angelo Pisani sostuvo que Maradona "legítimamente ha ejercido sólo en los foros pertinentes su derecho a la defensa y la denuncia de su inocencia ante un cobro que no existe".

La Guardia de Finanzas italiana ya confiscó al ex futbolista unos pendientes de diamantes que llevaba puestos mientras se encontraba en Italia, que fueron subastados en 2010 por 25.000 euros (29.000 dólares).

En 2006, en otra visita del astro del fútbol argentino a Italia, se le confiscó un reloj Rolex valorado en 11.000 euros (12.700 dólares).