El reto de comparar: Su marca es la exigencia

Inicia la Liga española y con ello la presión extrema, en especial, para Barça y Real Madrid...

Luis Enrique y Rafael Benítez
Luis Enrique y Rafael Benítez (AFP / Reuters)

Ciudad de México

Inicia la Liga española y con ello la presión extrema, en especial, para Barça y Real Madrid; sus técnicos presentan diferencias notables en estilo, pero similitudes asombrosas para sacar lo mejor de sus dirigidos.

*Descarga aquí la versión impresa*

UN NOVATO EXITOSO

Como entrenador, ingresó ya en el mausoleo del Barcelona al ganar el triplete en su primera temporada. La Copa del Rey, la Liga y la Champions con un futbol brillante, gestionando una temporada cargada de problemas y recelos. Hace dos semanas se quedó también con la Supercopa de Europa, al vencer al Sevilla. Pero no podrá optar por el sextete (que compone el Mundial de Clubes), debido a la derrota ante el Athletic de Bilbao en la Supercopa de España. El año pasado dirigió al Celta de Vigo y, antes, a la Roma, en el calcio italiano, sin fortuna.

EXIGENTE, PERO NO RÍGIDO

Luis Enrique ha construido su carrera como entrenador a partir de valores ligados a su condición de atleta puro y total. Es corredor de ultramaratones, practicante de ciclismo y otras disciplinas que le permiten mantenerse en una envidiable condición.

A sus jugadores les pide estar siempre en lo más alto de su rendimiento físico. Es un técnico que impone disciplina, a veces demasiado rígida, lo que lo lleva a sostener diferendos con las principales fi guras. Pero ha demostrado también ser versátil y hábil en el manejo del vestidor. No le gusta mucho comparecer ante los periodistas y menos en el uno a uno. En la cancha, impone un estilo basado en la presión en todos los sectores, ofensivo y muy arriesgado.

FIGURA BLANCA Y BLAUGRANA

Nació el 8 de mayo de 1970, en Gijón, Asturias, España. Centrocampista y delantero que antepuso la entrega y el coraje. Figura del Real Madrid (1 título de Liga) y del Barcelona (2 títulos de Liga), con el que terminó más identificado. Indispensable también en la selección española de futbol, con la que jugó tres Copas del Mundo (1994, 1998 y 2002) y ganó el oro en los Olímpicos de Barcelona 92.

COLECCIONADOR DE TÍTULOS

Inició su carrera de entrenador en el Real Madrid B, en 1993. Dos años después dirigió al Valladolid, luego al Osasuna, al Extremadura y al Tenerife, hasta que llegó al Valencia en 2001. Con este equipo empezó a destacar al ganar los títulos de liga en 2002 y 2004, así como la Copa de la UEFA. Fue al Liverpool con el que adquirió celebridad al coronarse en la Champions League de 2005. Con ellos obtuvo además la Supercopa de Europa. Con el Inter de Milán ganó el Mundial de Clubes de 2010 y con el Chelsea, la Europa League en 2013.

EL EQUILIBRIO, COMO BANDERA

Rafa basa su éxito en una dura preparación física, un notable rigor y disciplina táctica que se acompaña de rotaciones en casi todas las posiciones del campo. Es partidario de dar juego a casi toda su plantilla, le gusta partir de una gran defensa y a ello le da prioridad. Lo suyo es montar bloques monolíticos atrás que no le den casi opciones al rival de hacerles daño. Tiende más a utilizar un 4-2-3-1 como esquema base, con adaptaciones a un 4-4-2... Sus equipos son ordenados, pero también vertiginosos y desequilibrantes, especialistas en el contragolpe. Obsesivo y estudioso, no deja nada al azar. Exprime por completo a sus dirigidos, a quienes les saca lo que incluso estaban seguros que no podían dar.

MÁS DE AULAS, QUE DE CANCHA

Nació el 16 de abril de 1960, en Madrid, España. Tuvo una trayectoria modesta como jugador. Nunca debutó en Primera División y decidió enfi lar su carrera hacia la dirección técnica. Cultivó un perfi l netamente académico. Se licenció en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte por la Universidad Politécnica de Madrid. Tiene un diplomado en Ciencias Empresariales por la Universidad de Sabadell.