Iniesta y Suárez iluminan al Barça

El manchego se convierte en el faro de los culés y el uruguayo carga con el peso del ataque ante las ausencias de Messi y Neymar. Como se esperaba, la Final la disputarán los catalanes contra el River Plate

Suárez fue la figura del Barcelona en las semifinales del Mundial de Clubes
Suárez fue la figura del Barcelona en las semifinales del Mundial de Clubes (AFP )

Enviado, Yokohama, Japón.

No hubo sorpresas en Yokohama, el Barcelona demostró su categoría y se clasificó para la Final del Mundial de Clubes, la noticia más sorpresiva de la noche fue la baja de Lionel Messi, el delantero argentino sufrió un cólico nefrítico que le impidió saltar a la cancha y no se sabe si podrá estar ante el River Plate. Con las bajas de Leo y Neymar, Luis Enrique echó mano de Sergi Roberto y Munir para completar el eje de ataque. Pero fueron Iniesta y Suárez los que marcaron la hoja de ruta. 

Suárez peleó (como siempre) cada pelota, esperando el momento oportuno para aparecer. Iniesta fue el hombre que tuvo en sus pies la capacidad para encontrar los huecos, un pase del manchego rompió la línea defensiva de los chinos, Munir encontró la bola, pero no pudo batir al arquero Li Shuai. Cada vez que Andrés tomaba la pelota  existía la sensación de que algo podía ocurrir, pero los chinos se multiplicaban para cerrar las líneas de pase.

Buscaban estirarse los chinos, pero apenas y pudieron hacerlo porque el monólogo de la pelota era blaugrana y no tuvieron la posibilidad de acercarse a Claudio Bravo, en cuanto superaban la línea media el Barça apretaba la presión y recuperaba la pelota.

El problema para los culés venía pasando la divisoria, porque el Guangzhou vivía agazapado en su último cuarto. Iniesta volvió a ser el faro cuando centró para Munir que cabeceó desviado. Solo ese aviso del Barça, porque a Suárez le había costado encontrar la pelota, le faltaban sus socios de siempre al charrúa, que no había gozado de alguna pelota a modo.

Pero Luis no es un jugador que doble la rodilla, por más que haya estado aislado, mostró su instinto de killer. Si el Barça no podía llegar hasta el gol con su habitual acompañamiento, la jugada que desatacara el partido llegó a través de un tiro de media distancia. Ivan Rakitic pateó desde la frontal del área, un tiro que el meta chino escupió y Lucho fue más rápido que la defensa china, el charrúa empujó a bola y le hizo justicia al dominio culé al 38’.

Fue hasta entonces cuando el Guangzhou tomó un poco más de arrojo, se olvidó de estar atrincherado y logró exigir a Bravo. En una pelota parada, Elkeson ganó la posición y peinó el balón, parecía el gol de la igualada, pero una gran estirada del arquero chileno evitó la locura de los asiáticos.

El segundo tiempo arrancó siendo una calca del primero, el Barça como el equipo de la iniciativa, asumiendo su papel de favorito. Y de nuevo apareció el toque magistral de Iniesta, su visión milimétrica para habilitar a Suárez y que éste marcara un gol de ‘9’ puro, control con el pecho y golpeó con la derecha. La clarividencia de Andrés y el instinto matón de Luis, acercaban al Barça a la Final del Mundial de Clubes.

No soltó el mando el Barça, siguió con la pelota en los pies buscando finiquitar el partido sin conceder espacio para una sorpresa. El Guangzhou, quería, pero no podía, enfrente estaba un equipo con mucho más empaque que no deja de tomarse las cosas en serio. Entonces vino una falta sobre Munir en el área que el árbitro marcó como penal. Como no podía ser de otra forma, Suárez cobró y no perdonó. El partido estaba decidido.

La Final deseada se dará en Yokohama este domingo. Barcelona y River Plate pelearán por ser el club campeón del mundo. El cruce de dos esencias, dos escuelas, dos tradiciones, ya despierta la expectativa.