El año de la 'Pulga'

Lionel Messi arranca el 2016 con grandes aspiraciones, es el máximo favorito para ganar el Balón de Oro, querrá refrendar los títulos con el Barça y romper la sequía con la selección de Argentina

Messi ante el Atlético de Madrid
Messi ante el Atlético de Madrid (Reuters)

Ciudad de México

Lionel Messi tenía 16 años cuando apareció en un partido contra el Porto, el 16 de noviembre de 2003. Han pasado 12 años desde entonces, 500 partidos con la camiseta culé. Jornadas en las que Leo ha hecho cosas que parecían imposibles, días en los que ha marcado goles de todas las formas posibles. Ha decidido campeonatos y levantado copa tras copa y todo indica que faltan muchas más, porque a los 28 años está en plena madurez futbolística.

No hay equipo que se le resista, ha destrozado a cuanta defensa se le ha puesto enfrente, puede afirmarlo el Real Madrid, pues Leo ya es el goleador histórico de los Clásicos. Lo sufrió Íker Casillas, uno de sus clientes favoritos. Lo contempló el Bayer Leverkusen al que le marcó cinco goles en una misma noche de 2012. Lo lloró el Manchester United que vio cómo acababa con sus planes de ganar dos veces la Champions: 2009 y 2011.

A veces surge la interrogante de cómo alguien tan pequeño y tan inocente es capaz de jugar al futbol de esa manera, porque Messi es un tipo apático fuera de la cancha, las estridencias no existen en su vida cotidiana. Es un tipo que ha madurado; se ha hecho padre de dos hijos, pero con la pelota sigue teniendo el mismo desenfado con el que arrancó en el potrero de Grandoli. En todos estos años no ha podido despojarse de ese espíritu de jugar por diversión, no podrá hacerlo porque su esencia choca con las leyes mercantiles del futbol. Messi es el juego en estado puro.

Cuando está en la cancha no hay que perderle de vista, porque Messi puede hacer actos de magia en un fugaz instante. Es verdad que ha evolucionado, se ha hecho más diabólico a través del propio juego, desde los cambios de posición, dejando la banda derecha para convertirse en un temible centro delantero y ejerciendo como falso nueve. Aunque también ha perfeccionado sus recursos. Leo domina el juego de asociación, porque ha sido capaz de volver a su sitio de origen mezclando su desequilibrio con la faceta de interior, para crear juego, pero sigue teniendo en la cabeza rematar en el área rival, sobre todo cuando monta ataques vertiginosos gracias a su eslalon endiablado, siempre con la pelota pegada a la pierna izquierda.

DE RIJKAARD A GUARDIOLA

Fue Frank Rijkaard quien lo presentó en el amistoso de Portugal, y el entrenador holandés también lo debutó oficialmente contra el Espanyol, el 16 de octubre de 2004. Su primer gol se lo marcó al Albacete el 1 de mayo de 2005. El crack siguió con su evolución, no tenía los reflectores porque en ese momento el centro de atención estaba en Ronaldinho. Fue parte de la nómina culé que conquistó la Champions de París en 2006, pero él no pudo jugar por una lesión que sufrió en cuartos de final y lo dejó fuera hasta el final de temporada.

En la época de Pep Guardiola llegó su eclosión, de 2008 a 2012 fue el eje sobre el que gravitó el juego catalán. Messi asimiló los conceptos del entrenador catalán y juntos fraguaron una complicidad que llevó al Barça a la conquista del sextete. Partido a partido, gol a gol, Messi comandó un cuadro que se ganó la admiración mundial.

Fueron los años en los que Messi se superaba cada temporada, siempre con el mismo desparpajo del barrio, agitaba los partidos, derribaba muros, cañoneaba dentro y fuera del área. Con su pierna izquierda fue escribiendo historias majestuosas.

Los templos más sagrados del futbol fueron testigos de su crecimiento, su figura y su intervencionismo. Llegaron los galardones individuales, cuatro Balones de Oro en fila, más títulos con el Barça. Posicionado como el mejor jugador del mundo, el debate se centraba en saber si ya es el mejor de la historia. Rompía cada récord que se le ponía por delante. Solo Argentina se empeñaba en negarle.

El 2 de mayo de 2012 superó el récord de más goles en una temporada que hasta entonces tenía el alemán Gerhard Müller, con 67 goles en un mismo curso en competiciones oficiales. El argentino terminó el año futbolístico con 73 anotaciones.

LA MADUREZ DE LA PULGA

Se fue Guardiola y el Barça entró en una etapa de reorganización. Pero el intervencionismo de Messi no varió con ninguno de sus entrenadores, aunque el juego de conjunto tuvo sus matices, el Barça acusó las situaciones foráneas como la enfermedad de Tito Vilonova. Con Gerardo Martino tampoco se llegó al objetivo principal de lograr títulos.

En el curso 2013-14, el Barça no ganó ningún campeonato, Messi no pudo cambiar el orden de las cosas, pero trabajó para volver en su mejor estado futbolístico. El 2015 fue un año de resurgimiento personal y profesional. Para la temporada 2014-15 Luis Enrique llegó al banquillo culé, tuvo una relación que fue de menos a más con Messi, los matices entre ambos fueron solventados y hoy hay buena química entre ambos personajes.

Messi entendió que el tiempo avanza y el cuerpo reclama cuidados mayores para hacer frente a la alta competencia. Así que volvió a cuidar la dieta y a fortalecer la maquinaria. Se reinventó.

Entonces volvió una versión arrolladora de Leo, se juntó con Suárez y Neymar para montar un ataque de época. Messi comanda al equipo, lo hace mezclando la faceta creativa con la resolutiva. En la definición de los títulos, marcó el gol de la victoria en el Vicente Calderón que proclamó campeón al Barça. En Champions deshizo al Bayern de Guardiola y desequilibró la Final contra la Juventus. En la Copa del Rey marcó un gol de antología. Al Sevilla lo castigó en la Supercopa de España y en el Mundial de Clubes abrió el camino en la Final contra el River Plate.

BALÓN DE ORO

Arranca el 2016, Messi jugará su partido 501. El primero de un año en el que Leo aspira revalidar su condición de mejor jugador del mundo. Es el candidato favorito para ganar su quinto Balón de Oro que se entregará el próximo 11 de enero.

Desea seguir cosechando títulos y tiene por delante la Champions, la Copa del Rey y la Liga, en junio jugará la Copa América y buscará romper con la sequía de Argentina. A los 28 años, Lionel Messi se encuentra en plena madurez. Leo sonríe y cuando lo hace, las cosas salen bien. Hasta ahora suma con el Barcelona 7 Ligas, 4 Champions, 3 Copas del Rey, 3 Supercopas de Europa, 6 Supercopas de España y 3 Mundiales de Clubes. Pero en 2016 se prevé que pueda tener una cosecha prolífica.