Castigan a la ‘Juve’ por cánticos ofensivos de sus niños

La Vecchia Signora apartó a los ultras de sus tribunas por actitud racista, y dio paso a sus jóvenes seguidores; sin embargo, los menores siguieron los pasos de los mayores y ofendieron a los rivales

Los pequeños fanáticos se unieron a los insultos desde la tribuna
Los pequeños fanáticos se unieron a los insultos desde la tribuna (Reuters)

Ciudad de México

Le salió caro a la Juventus su intento por borra la mala imagen de su público, pues fue sancionado con 5 mil euros por los cánticos de algunos niños que ocuparon un sector de su estadio, cerrado a los ultras como castigo.

El juez deportivo Gianpaolo Tosel dispuso este martes la multa económica al equipo italiano por un "cántico injurioso" que sus "jovencísimos" aficionados dedicaron "repetidamente" al serbio Zeljko Brkic, portero del Udinese.

Los niños, cerca de 12 mil, que llenaron esa parte de la grada, procedentes de escuelas de futbol y de colegios de la región del Piamonte, participaron en los silbidos cuando se anunció por la megafonía la formación del Udinese.

Los pequeños fanáticos fueron a más: cuando el portero serbio despejó el balón gritaron "Ooooooh... mierda", inspirados, según indican los medios italianos, por el espíritu más agresivo de los ultras del equipo que ocupan normalmente esa parte.

La presencia de los niños, autorizada por el Ministerio del Interior italiano, llegó después de que la Vecchia Signora fue sancionada con dos jornadas de cierre del sector sur de sus gradas, y una multa de 50 mil euros por los cánticos racistas que sus aficionados dirigieron a los del Nápoles, en un partido del mes pasado.

En este sentido, el técnico italiano Fabio Capello, durante una entrega de premios, llamó la atención sobre el fenómeno de los aficionados radicales al futbol.

"En Italia no se está afrontando con suficiente valentía el problema de los ultras, que empeora. Un episodio muy feo tuvo lugar en Turín, con los cánticos ofensivos de los niños, mientras sus tutores no hicieron nada".

"El 'speaker' del estadio debería haber intervenido, invitándoles a animar a su equipo más que a ofender. Nadie hizo nada y los cánticos continuaron, sobre todo los acompañantes que no hicieron nada", remató Capello.