Brasil 2014, “más retrasado” que Sudáfrica 2010

Aunque la confianza de Joseph Blatter es plena para la organización, en las últimas semanas se ha encargado de señalar la demora en la construcción de los recintos mundialistas

Dilma Rousseff y Joseph Blatter
Dilma Rousseff y Joseph Blatter (Reuters)

Ciudad de México

El presidente de la FIFA, Joseph Blatter, se mostró confiado en que el Mundial de Brasil será un gran éxito, pero constató que hay retrasos en la organización, mayores de los que tenía, en el mismo momento, Sudáfrica en 2010.

"Brasil está más retrasado en la preparación que Sudáfrica en el mismo periodo. Pero no dudo de que un gran país de 200 millones de habitantes organizará un gran Mundial", indicó el directivo.

Blatter recibió la semana pasada a la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, en Zúrich, donde acogió garantías de que la competición se desarrollará con normalidad.

"Es la primera vez que un país tenía siete años para organizar un Mundial y tiene retraso. Le hice un pase en profundidad a Rousseff que recibió bien. Después nos hemos intercambiado mensajes y me ha dicho: 'la pelota está en nuestro campo y voy a probarle que estaremos listos'", dijo.

El presidente de la FIFA se refirió también a las protestas surgidas en el país.

"Era un movimiento espontáneo sin objetivo ni cabeza. Las cosas han cambiado", comentó.

"El futbol es como las patatas, vale para todo. Puede que algunos utilicen el Mundial para hacerse escuchar. Pero cuando la competición comience y la selección (brasileña) se lance a la conquista de su sexto título, no creo que nadie quiera dañar al futbol. El futbol está ahí para unir a las personas, para crear puentes", agregó.

Blatter consideró que las críticas de la FIFA a los organizadores del Mundial han molestado mucho en Brasil por el "orgullo" del país.

"Brasil es la sexta economía del mundo y su jefa de Estado está en todas las grandes reuniones internacionales. Se ha convertido en un país más orgulloso de lo que era", afirmó.

Sobre el Mundial de 2022 en Qatar, el presidente de la FIFA indicó que la decisión de desplazarlo al invierno para evitar las elevadas temperaturas la tomará el Comité Ejecutivo tras estudiar los informes encargados.

Señaló que nunca ha dicho que la atribución de ese Mundial fuera un error, que lo que consideró erróneo fue que se jugara en verano.

"Todo el mundo se mete, las organizaciones de trabajo, las ONG, incluso la Comisión Europea. ¿Por qué se preocupan de un Mundial que tiene lugar en Asia? Si la UE quiere proteger a los obreros, debería vigilar a las grandes empresas que trabajan en las infraestructuras de Qatar, que en su mayor parte son europeas, sobre todo francesas y alemanas", afirmó.