Cruyff, Pelé, Maradona y Di Stéfano, los 'Cuatro Fantásticos' del pasado

El ex futbolista holandés falleció hoy a la edad de 68 años 

Cruyff, Maradona, Di Stéfano y Pelé
Cruyff, Maradona, Di Stéfano y Pelé (Especial )

CIUDAD DE MÉXICO

Johan Cruyff, jugador genial y encarnación del 'fútbol total' del Ajax de Ámsterdam en los años 70, fallecido este jueves por un cáncer, es una de las mayores estrellas del pasado, junto a Pelé, Diego Maradona o Alfredo Di Stéfano.

- Cruyff, jugador total -

Fue el icono más romántico, con sus aires de estrella del rock con el cabello largo y su elegancia natural con el balón en los pies. El único en llevar el número 14 a la espalda, en vez del 10, el que habitualmente se reservaba para los artistas de este deporte.

Rápido, elegante, técnico, visionario. Cruyff encarnaba el llamado "fútbol total", el juego que hizo célebre el Ajax y Holanda.

Fue el primer jugador en ganar tres veces el Balón de Oro (1971, 1973, 1974) y levantó tres veces la Copa de Europa -la actual Liga de Campeones-, con el Ajax, antes de convertirse en un ídolo en Barcelona. Sólo se le resistió el Mundial con la Oranje, en 1974, donde la República Federal Alemana superó 2-1 a Holanda en la final.

Conocido fumador, incluso con dos cigarrillos a la vez en alguna ocasión según la leyenda urbana, Cruyff es de los 'Cuatro Fantásticos' el de mayores triunfos como entrenador.

El Ajax y el Barcelona le deben mucho y sus preceptos y filosofía de juego siguen siendo marca de fábrica en ambas formaciones.

- Pelé, 'O Rei' -

Los superlativos se quedan a menudo cortos para loar la clase de Edson Arantes do Nascimento, tres veces campeón del mundo, emblema de Brasil y del fútbol.

De sus inicios con 17 años en el Mundial de Suecia-1958, el primero que ganó con la Seleçao, a su gol ante Italia (4-1) en la final de México-1970, para la tercera corona de la verdeamarilla, reinó casi sin oposición en el planeta fútbol.

Sus cifras son impresionante (1.281 goles en 1.363 partidos oficiales, según la FIFA), pero en la retina de muchos quedan momentos de clase, toques imposibles y su eterna sonrisa de adolescente.

Un fútbol alegre con el que muchos le coronaron: 'O Rei'.

- Maradona, héroe controvertido -

Regateador de ensueño, el 'Pibe de Oro' simboliza la fuerza dramática del fútbol, el deporte en su vertiente más emocional.

Capaz en un mismo partido, en cuartos de final del Mundial-1986 ante Inglaterra (2-1), de marcar con la 'Mano de Dios' y luego de conseguir el 'Gol del Siglo'.

Maradona, el 'Diez', que siguió en el Barcelona los pasos de Cruyff antes de convertirse en el héroe eterno del Nápoles, construyó su leyenda principalmente con la camiseta de la Albiceleste, en ese Mundial de México en el que fue la gran estrella.

Pero su carrera reservaba luego un epílogo menos glorioso con la droga, que estuvo a punto de costarle la vida, y un control positivo (efedrina) que le dejó fuera del Mundial de Estados Unidos-1994.

En 2004 tuvo una crisis cardíaca que hizo temer a muchos por su vida.

Grande y decadente a la vez, en Argentina es una leyenda viva y muchos le consideran el más grande de todos los tiempos, lo que ha generado una rivalidad histórica con Pelé y el vecino Brasil.

- Di Stéfano, el pionero -

La 'Saeta Rubia', hasta la muerte de Cruyff este jueves, era el único de los cuatro en haber fallecido, en su caso el 7 de julio de 2014 a los 88 años.

Nacido en Argentina en 1926, en el seno de una familia de origen italiano, comenzó pronto a destacar, en un momento en el que el fútbol no contaba, ni de lejos, con la dimensión de la actualidad.

Tras su paso por River Plate y Huracán en su país, y por Millonarios en Colombia, cruzó el Atlántico para vestir los colores del que fue el club de sus amores, el Real Madrid, donde jugó de 1953 a 1964, antes de un epílogo de su carrera en el Espanyol.

En el Real Madrid, del que luego fue entrenador y presidente de honor, ganó cinco Copas de Europa, formando parte de los años más dorados de la historia del club 'merengue'.

Revolucionó el fútbol de la época, siendo un atacante con capacidad para defender, en una impresionante demostración de fuerza, combatividad y velocidad.

Su mayor espina clava fue el Mundial. Pese a haber sido internacional por Argentina y España, algo posible por las reglas de la época, no pudo estar en ninguna Copa del Mundo.