Grupo B: Tres potencias por dos lugares

Alemania, Costa de Marfil, Noruega son selecciones que tienen las cualidades suficientes para avanzar a la siguiente ronda.

La selección femenil de futbol de Alemania
La selección femenil de futbol de Alemania (Especial )

CIUDAD DE MÉXICO

Dos campeonas del mundo se encuentran en este sector. Alemania y Noruega son potencias en el futbol femenil y ambas selecciones ya saben los que es ser monarcas del mundo.

El grupo lo completan las africanas de Costa de Marfil y la débil Tailandia.

Ese grupo podría ser el más cerrado de la competencia y también es candidato para ser el grupo del campeón de este Mundial.

Alemania: La 'siempre' campeona

Campeona del mundo en dos ocasiones y de Europa en ocho, la selección de Alemania llegó a este Mundial con una eliminatoria perfecta.

Es una combinación perfecta de veteranas y jóvenes. Para las eliminatorias la entrenadora Silvia Neid se vio obligada a prescindir de seis jugadoras importantes, lo que no impidió que Alemania consiguiera el pase.

En este Mundial, estrellas como Nadine Angerer, actual Jugadora Mundial de la FIFA, Célia Sasic y Anja Mittag tendrán el escenario perfecto para mostrarse en tanto jóvenes promesas como Tabea Kemme o Sara Däbritz podrán consolidarse.

Noruega: La tradición

Noruega es una potencia en futbol femenil y eso se demuestra en la constancia que muestran Mundial tras Mundial.

Presente por séptima vez en otras tantas ediciones del Mundial Femenil de la FIFA, Noruega es una de las asiduas del certamen.

Durante mucho tiempo, las nórdicas figuraron entre las favoritas, gracias a su subcampeonato en 1991, su cetro logrado en 1995 y sus dos cuartos puestos en 1999 y 2007.

En los últimos años, han perdido terreno con respecto a Alemania y Estados Unidos, pero ambicionan regresar a la cima.

Trine Bjerke Rønning, Ingvild Stensland o Ingrid Hjelmseth siguen estando a su mejor nivel para comandar a la muy prolífica Isabell Herlovsen, así como a las jovencísimas Ada y Andrine Hegerberg, Caroline Hansen, Emilie Haavi o Guro Reiten, entre otras.

Costa de Marfil: A dar la sorpresa

A diferencia de los otros dos representantes africanos, Camerún y Nigeria, Costa de Marfil es un conjunto que no cuenta con ninguna verdadera estrella, y basa su juego en el esfuerzo colectivo más que en la habilidad individual.

Un ejemplo perfecto de la resistencia mostrada por todo el equipo fue el duelo por el bronce africano, en el que las Elefantas aguantaron las constantes acometidas sudafricanas y se llevaron la victoria a cinco minutos de la conclusión.

Tailandia: A pagar derecho de piso

Tailandia se clasificó a su primera Mundial de la historia, gracias al quinto puesto que alcanzó en la Copa Femenina Asiática.

La principal cualidad de la selección tailandesa radica en su experiencia competitiva, pues muchas de sus integrantes han jugado en escenarios internacionales, tanto en categoría absoluta como en juveniles.

Tailandia despliega el juego veloz y de pases cortos típico de los combinados del sureste asiático. La goleadora Nisa Romyen representa su principal amenaza en la delantera, una artillera que, en los últimos años, ha registrado goles impresionantes en el futbol internacional.

De la velocidad por las bandas se encarga Kanjana Sungngoen, mientras que la defensa Darut Changplook y la mediocampista Naphat Seesraum aportan oficio y experiencia al equipo. Llama la atención la presencia de Taneekarn Dangda (hermana de Teerasil, emblemático integrante de la selección masculina), una jugadora que participó en la liga sueca durante 2014.