Haití busca llegar al Mundial de Canadá

Las diferentes barreras llevaron a las haitianas a entrenarse en Estados Unidos, dejar su familia ha sido difícil, pero llegar a Canadá el próximo año es su meta 

Ciudad de México

Los años 70's de la época de oro del futbol haitiano ya ha quedado atrás; fue en 1974 donde por primera y única ocasión la selección de futbol varonil se clasificó a un Mundial, situación que ahora quieren repetir las mujeres.

Cada una de las integrantes de la selección de Haití reza por su familia, a quienes no han visto desde marzo y también piden por que su país se recupere de desastre que sufrieron en 2010.

Ya han pasado 4 años del gran terremoto que se suscitó en el país de las Antillas, donde murieron decenas de miles de familia, y donde cada jugadora que hoy conforma la selección, tienen algún familiar que resultó con graves heridas o falleció; Natacha Cajuste, quien ese día se encontraba en una cafetería de Puerto Príncipe, fue la única sobreviviente.

"Fue terrible. Sentía que estaba en una pesadilla y no sabía qué hacer", dijo Cajuste en creole, con Robuste como traductora. "Quince personas murieron en la cafetería".

Pero también oran por llegar a su primer mundial de la especialidad, el cual se celebrará el próximo año. Las afueras de South Bend, Chicago es testigo de los dobles entrenamientos que realizan a diario; con ánimo y fe de llegar durante estas sesiones se unen a un grito de "uno, dos, tres... 2015".

El campeonato de CONCACAF es su eliminatoria para llegar a Canadá el próximo año; su primer rival es Guatemala, donde se enfrentarán el próximo 15 de octubre y dos días después a Trinidad y Tobago, para finalizar con Estados Unidos el 20 de ese mismo mes.

A pesar de que el futbol se ha convertido una nueva forma de vida, lucha por las críticas en su país sobre que las mujeres no deben de practicar este deporte.

"Creen en los chicos, pero no creen en nosotras, las chicas", comentó Robuste.

Estados Unidos se ha convertido en su nueva casa, las oportunidades han sido mayores y mejores; se les ha permitido jugar ante escuadras universitarias y para Shek Borkowski, entrenador, las jugadoras han podido concentrarse y enfocarse mejor al futbol que sí estuvieran entrenando en Haití.

"Hay demasiadas distracciones, familias que esperan que trabajen, cuidar a hermanos, buscar agua. También tienen un concepto distinto del tiempo en Haití", relató Borkowski, quien no cobra por su trabajo. "Al estar en Estados Unidos, creo que es un ambiente más estructurado y disciplinado", comentó Borkowski.

A pesar de la poca ayuda que reciben de la federación, las donaciones han ayudado a que puedan sustentarse económicamente en Estados Unidos; la semana pasada utilizaron su dinero para ayudar a la selección de Trinidad y Tobago para viajar a Dallas.