Puskas, el gordo que conquistó al Real Madrid

A ocho años de su fallecimiento, recordamos cuando Ferenc Puskas llegó al cuadro merengue con un cartel envidiable: en su época lo denominaban como uno de los mejores jugadores del mundo

Ferenc Puskas, ex delantero del Real Madrid y de la selección húngara
Ferenc Puskas, ex delantero del Real Madrid y de la selección húngara (Especial)

CIUDAD DE MÉXICO

A menudo cometemos el error de pensar que la historia nace cuando nosotros lo hacemos. A menudo pensamos que los futbolistas tienen cuerpos musculosos y que esta es una característica fundamental para llegar a los mejores clubes de Europa, por ejemplo el Real Madrid. Ferenc Puskas demostró que esto es un estereotipo de tiempos contemporáneos y que, cuando llegó en 1958 al club merengue, no necesariamente tenía un físico atlético.

Puskas no era un jugador normal. Él formó parte de una de las mejores selecciones y la mejor en la historia de Hungría. Formado en el KispestFC de su país, comandó a su combinado a conquistar la medalla de oro de los Juegos Olímpicos de Helsinki en 1952, además, formó parte de la primera selección que venció a Inglaterra en el mítico Wembley y saltó como titular en la final del Mundial de Suiza que los 'magiares mágicos' (así se le apodaban a la absoluta de Hungría) perdieron 3-2 ante Alemania.

Tras disputar la Copa del Mundo, Puskas regresó a su nación pero se encontró con que había estallado un conflicto bélico. Decidió salir a su país y desembarcó en uno de los mejores clubes de Europa: el Real Madrid.

Es el quinto máximo goleador del Real Madrid con 242 goles


Ferenc llegó con 31 años al cuadro español en 1958 y, a pesar de que se destacaba por su físico atlético en sus primeros años de carrera, llegó en una aparente decadencia.

Sin embargo y como en algún momento lo definió su compañero Alfredo di Stefano: "él era simplemente fantástico". El goleador húngaro demostró que seguía siendo uno de los mejores delanteros del mundo y ayudó al club merengue a edificar lo que hoy en día es el equipo más ganador en cuanto a Copas de Europa (hoy conocidas como Champions League) se refiere, ya que fue fundamental para que levantaran tres de esas copas. En la final de la temporada 1959-60 contra el Eintracht de Frankfurt, anotó cuatro goles, siendo el único jugador que lo ha hecho en la historia de dicho torneo.

Ferenc es el artillero histórico de la selección húngara: anotó 84 dianas


Además de la final ganada contra el Eintracht, Puskas formó parte de la plantilla madridista que levantó la hoy 'orejona' en las campañas de 1958-59 donde vencieron al Reims y la 1965-66 donde superaron al Partizan

Conforme fue pasando el tiempo, el cuerpo del artillero europeo se deterioró, al grado que le costaba correr y que su estómago fue creciendo al grado que lucía 'gordo'. A los 38 se retiró con el club que hoy entrena en Valdebebas y dejó los siguientes números: en siete temporadas acumuló 242 tantos en 262 encuentros oficiales, siendo el quinto mejor goleador en la historia del cuadro español, esto de acuerdo a cifras del mismo Real Madrid.

Su vida como 'míster' y el legado del 'magiar mágico'

Hoy se cumplen ocho años de que falleció uno de los integrantes ilustres de los 'magiares mágicos'. Pero también hizo más que ser un romperredes ya que dirigió en España, Grecia e incluso en el Continente Americano.

Como Director Técnico debutó con el Alavés, después dirigió a: San Francisco Golden Gate Gales (Estados Unidos), Vancouver Royals (Canadá), Panathinaikos (Grecia), Real Murcia (España), Colo Colo (Chile), AEK Athenas (Grecia), Al Masry (Egipto), Sol de América y Cerro Porteño (Paraguay) y Melbourne (Australia). Con el Panthinaikos llegó hasta la final de la Copa de Europa, pero no pudo consagrarse campeón.

El legado de Ferenc sigue vivo, ya que además de ser el máximo goleador del seleccionado húngaro (84 dianas), ahora el estadio nacional de Budapest, donde juega Hungría, lleva su nombre.