Estadios del Mundial, futuros ‘elefantes blancos’

Expertos, pronósticos e investigaciones proyectan que los inmuebles de la Copa de futbol serán abandonados por su alto costo de sustento...

Arena de Sao Paulo, sede de Brasil 2014
Arena de Sao Paulo, sede de Brasil 2014 (Reuters)

Sao Paulo, Brasil

Al menos cuatro de los 12 estadios mundialistas llevarían el mote de 'elefante blanco' a partir del 14 de julio: Brasilia, Manaos, Natal y Cuiabá.

Se trata de ciudades con clubes de futbol pequeños y que probablemente no utilicen los coliseos en su total dimensión.

El analista deportivo Juca Kfouri recuerda que la FIFA sólo pedía ocho sedes.

"Al decidir por lo megalómano y tener 12 en vez de 8 sedes como pedía la FIFA, la Copa del Mundo en Brasil perdió la oportunidad de ser la Copa de Brasil", comentó en una columna en el diario Folha de Sao Paulo. "Denunciar los elefantes blancos, los gastos desmedidos, los desalojos arbitrarios", dice, es una obligación periodística.

La presidenta Dilma Rousseff, quien se juega la reelección en octubre, aseguró la semana pasada que "no habrán elefantes blancos", e intentó relativizar la responsabilidad de su gobierno al señalar que éste nunca quiso 12 estadios, sino solo seis, pero "la FIFA negoció directamente con los gobernadores" de los estados sede.

De todos los estadios, el Mané Garrincha de Brasilia es el más caro de la Copa: 600 millones de dólares en una ciudad con equipos con garra, pero que militan en la cuarta división.

En un estadio con capacidad para 72 mil espectadores, llegó a sentar a 40 mil personas hace poco en un torneo interestatal, pero con entradas a partir de un real (0,44 centavos de dólar).

No obstante, el gobierno recuerda en el portal de la Copa que "sólo los estadios inaugurados para la Copa Confederaciones (seis), por ejemplo, llevaron al campeonato brasileño a romper récord en boletería. Los nuevos estadios fueron responsables de la mayor parte de la recaudación".

LA PROYECCIÓN

El estadunidense Chritopher Gaffney, geógrafo de la Universidad Federal Fluminense en Rio de Janeiro, ha advertido que será difícil llenar estadios de ciudades del norte y noreste de Brasil que no tienen tradición futbolística.

Allí precisamente se ubican los estadios Arena da Amazonia (Manaos), con un diseño imitando a un canasto indígena, y Arena das Dunas (Natal), cuyas curvaturas en su techo emulan, precisamente, las dunas que dibuja el viento.

"Eso va a ser difícil después de la Copa. Esos estadios van a acabar convirtiéndose en algo que todos conocemos bien: elefantes blancos", afirmó en 2010, explicando que son obras sin mayor función social y con alto costo de manutención.

El fuerte gasto público de Brasil para la Copa del Mundo (unos 11 mil 500 millones de dólares) es uno de los principales puntos de crítica de la ciudadanía, que demanda mayor inversión en salud, transporte y educación.

Para Rousseff, sin embargo, finalmente "fue bueno tener los 12 estadios". "Si no fuera por la Copa, Cuiabá no estaría recibiendo tantas obras de movilidad urbana. El estadio de las Dunas, en Natal, valorizó los inmuebles de alrededor, atrajo tiendas. El de Manaos tendrá cines, comercio, dará diversión a la población", sostuvo.

El gobierno indica que los estadios pueden recibir conciertos o ser sede de distintos encuentros. El estadio de Brasilia ya ha recibido a Beyoncé, Stevie Wonder y Aerosmith, por ejemplo.