Cristiano gana el Balón de Oro

El portugués gana este premio por segunda ocasión


El Balón de Oro
El Balón de Oro (EFE)

Ciudad de México

Cristiano Ronaldo se llevó el Balón de Oro y dejó en camino a Lionel Messi y Ribéry. El delantero estuvo envuelto en una polémica luego de ser imitado por Blatter. El mandamás de la FIFA se dejó llevar por el histrionismo y cometió un error político, ya que valoró, según su preferencia, a Lionel Messi por sobre Cristiano Ronaldo.


Su rodeo interminable acerca de lo buen jugador que era uno y otro finalizó con una frase que buscaba ser neutral ("Los dos son jugadores excepcionales") y con un agregado que logró derribar todo el discurso anterior hasta tirarlo por la borda ("Pero yo prefiero a Messi"). En la cabeza del máximo dirigente de FIFA, el discurso planteaba un doble razonamiento: objetivamente son jugadores diferentes y muy buenos, subjetivamente prefiere al crack argentino.

En dicho acto, Blatter agregó: "Leo (Messi) es un buen chico. A cada padre o madre le gustaría tenerle en su casa. Es un buen hombre. Muy rápido y nada exhuberante. Juega muy bien, como si estuviera bailando. El otro (Cristiano Ronaldo) es como un comandante sobre el campo y gasta más en peluqueros".

Después de dichas declaraciones el portugués se limitó a comentar a través de twitter, donde primero colgó el vídeo de Blatter imitándolo y mostrando públicamente su preferencia por Messi.

"Este vídeo muestra el respeto y la consideración que FIFA tiene por mí, mi club y mi país. Mucho se explica ahora", escribió Cristiano Ronaldo.

Después de este pequeño altercado y de la inclusión de Portugal en el repechaje para el Mundial, la FIFA amplió el plazo para la votación al Balón de Oro.

Lo que para muchos fue una injusticia para Messi y Ribéry, para otros fue la muestra de que Blatter quería enmendar su error.

Para esas fechas el pulso futbolístico se rendía ante un Cristiano que no paraba de anotar goles y que encaminó a su equipo al Mundial con los cuatro goles de los lusos frente a la Suecia de Zlatan, para definir el global 4-2. La opinión del planeta futbolero había sido modificada, Ronaldo actuó de manera sublime y demostró dentro de la cancha todo lo que quería decir a Blatter días atrás.

Ribéry actuaba de manera discreta con un Bayern que brilla más en conjunto y Messi se encontraba en la enfermería, como lo fue recurrente este año. Así fue como Cristiano Ronaldo derrocó la supremacía de Messi, quizá en gran medida con ayuda de Joseph Blatter.