Presidente, técnico y jugadores: la crisis blanca

Después de caer en casa ante el Barcelona, el Real Madrid busca culpables dentro del club; durante el encuentro la afición pedía la destitución de Florentino 

Real Madrid cayó ante Barcelona 0-4
Real Madrid cayó ante Barcelona 0-4 (Reuters )

MADRID, España

El Real Madrid entró en crisis con la estrepitosa goleada 4-0 sufrida en casa ante el Barcelona y hoy se buscan responsables para intentar comprender una situación con consecuencias imprevisibles.

La crítica se extiende por todos los estamentos de un club en llamas en noviembre, desde el césped hasta el palco pasando por el banquillo. Es una situación que recuerda a la de hace tres años, el inicio de la última temporada de José Mourinho en el Real Madrid.

FLORENTINO PÉREZ: Por primera vez en una década, el Santiago Bernabéu gritó: "¡Florentino, dimisión!". Contra todo pronóstico, la hinchada se levantó contra el presidente de club, un hombre que soporta peor que mal las críticas. Le responsabilizan de no formar un proyecto sólido, ganador y duradero durante la última década, que coincidió con un Barcelona absolutamente dominador.

"Este Madrid que tanto dinero mueve (...), se mueve a golpe de ventoleras de su presidente y eso ha ido calando poco a poco", destacó hoy el diario "As". Falta por ver si Pérez hace lo mismo que el 27 de febrero de 2006, cuando dimitió tras padecer una situación parecida a la de ahora.

RAFAEL BENÍTEZ: Cuando sólo transcurrieron cinco meses de los tres años que firmó como técnico del Real Madrid, Benítez tuvo que leer hoy en "Marca" un titular explícito: "Sentenciado". Es uno de los grandes señalados y hace tiempo que se habla de una mala relación con sus jugadores, empezando por estrellas como Cristiano Ronaldo o Sergio Ramos. Según Fox Televisión, el portugués le dijo a su presidente tras el clásico: "O Benítez o yo".

Se acusa e Benítez de no formar un Real Madrid con un sello y de hacer alineaciones al gusto de su presidente. Además, convive con una sombra cada vez más alargada, la de Carlo Ancelotti, su predecesor. Idolatrado por sus jugadores y querido muy mayoritariamente por su hinchada, Pérez sustituyó en junio al italiano por Benítez en una arriesgada decisión.

CRISTIANO RONALDO: En tiempos donde no hay respuestas colectivas, tampoco están apareciendo las estrellas. El portugués sólo marcó goles en seis de los 16 partidos jugados esta temporada. Tampoco lo hizo ante el Barcelona. Un año después de recibir el Balón de Oro, hasta se cuestiona si es el momento de venderlo.

GARETH BALE: En una elección personal del presidente, costó cerca de 100 millones de euros hace dos años y la broma ya es habitual entre los periodistas que siguen al equipo de Benítez: "Es un jugador de la selección de Gales que juega cedido en el Real Madrid". En los últimos 28 partidos con el conjunto blanco apenas hizo tres goles. Una cifra alejadísima de lo que se supone que debe ser un crack mundial.

JAMES RODRÍGUEZ: Es la imagen visible del supuesto pulso entre vestuario y entrenador. Benítez justificó sus recientes suplencias asegurando que no estaba bien físicamente y el colombiano se revolvió para desmentir públicamente a su técnico. Favorito de la hinchada, fue el primer jugador en ser sustituido en el clásico.

DANILO: Fue uno de los fichajes para la presente temporada y titular indiscutible para Benítez, pero la realidad es que el peso de la camiseta está pudiendo con él y son rutinarios los murmullos de desconfianza en el Santiago Bernabéu, que prefiere al canterano Dani Carvajal. "O es peor de lo que se decía o está asustadísimo", aseguró "Marca".

LOS MÉDICOS: En una crisis que alcanza a todos, hasta los servicios médicos reciben reproches. Hace unos días, Sergio Ramos no ocultó que existen serias discrepancias entre jugadores y doctores, por ejemplo. Un asunto que no es menor si se tiene en cuenta que el plantel sufrió ya más de 20 lesiones durante la presente temporada. Aunque con un detalle: en el clásico, Benítez tuvo a todo el equipo a disposición por segunda vez esta temporada.

LA CANTERA: Mientras el Barcelona alineó en el clásico a cinco jugadores procedentes de las divisiones formativas, el Real Madrid no incluyó a ninguno. Cuestión de identidad, cuestión de confianza, cuestión de proyecto.