'Bukaneros', el sentir de Vallecas

La barra principal del Rayo Vallecano es uno de los grupos de animación más simbólicos del futbol español, debido a sus protestas ante las que consideran medidas injustas de la LFP

Bukaneros, la porra del Rayo Vallecano
Bukaneros, la porra del Rayo Vallecano (Youtube / Especial )

MADRID, España

"La precariedad nos acompaña a cada paso que damos", es una de las frases que los Bukaneros no se cansan de subrayar. Se trata de los ultras del Rayo Vallecano, el equipo más humilde de la Liga española, que representa a uno de los barrios más pobres de Madrid.

Los Bukaneros, situados en la extrema izquierda y antisistema, van a "su bola" desde 1992, cuando un grupo de siete chavales cansados de las tradicionales porras se organizó para apoyar al equipo de su barrio. No se sentían representados por nadie y echaban siempre en cara a la Liga de Futbol Profesional (LFP) el olvido al que se le tiene sumido tanto al Rayito (como cariñosamente se le llama al club), como al barrio y su afición.

También tuvieron constantes enfrentamientos con el fallecido ex propietario del club José María Ruiz Mateos, quien les calificó de vándalos y sistemáticamente se negó a apoyarles. Paradojas de la vida, mientras el ex directivo fue encarcelado por el gobierno de Felipe González por fraudes en varias de sus empresas, los Bukaneros fueron creciendo como uno de los grupos de animación más respetados en el mundo de los ultras.

Bukaneros, nombre tomado de la tradicional batalla naval que todos los años celebra la gente del barrio para celebrar las Fiestas del Carmen, patrona de Vallecas, es calificado por el Ministerio del Interior como un grupo "violento" aunque en realidad no se tiene identificado a uno o varios nombres en específico. De hecho, no se conoce un líder, en su web los comunicados están escritos en forma genérica.

Más allá del futbol, los miles de seguidores que tienen los Bukaneros en el barrio de Vallecas ven a este grupo como una especie de portavoces. Por lo mismo, en su página de internet, además de los temas deportivos, sobresalen los temas sociales. En la carta "Despedimos a los jugadores" se puede leer:

"Vivimos con el agua al cuello. Es la condición de este barrio. De su gente, y también de su equipo. La precariedad nos acompaña a cada paso que damos, y siempre la hemos enfrentado de la misma manera: peleando. Juntos, sin importar lo mal que estemos, porque siempre se puede estar un poco peor, y siempre se puede estar mucho mejor (...) Los hijos de este barrio han tenido que irse a miles de kilómetros a buscarse la vida, pero están; las madres en desempleo no pueden seguir pagando sus abonos y los de sus hijos, pero están; los niños no pueden acudir al estadio en los horarios que la locura de los ladrones que dirigen nuestro futbol fija para nuestro equipo, pero están".

En el texto, de paso, se critica a Javier Tebas, presidente de la LFP, a quien no bajan de "hampón" y se le acusa de los horarios para trasnochados a los que invariablemente la Liga ordena jugar al Rayo. Partidos los lunes a las 21 o 22 horas o domingos a las 12:00 (en España jamás se ha jugado a esa hora y actualmente se ha empezado a experimentar con el equipo de Vallecas).

De eso mismo se quejó el entrenador Paco Jémez, un tipo frontral, campechano —serio candidato a sustituir a Vicente del Bosque en la selección española— que en cada rueda de prensa deja una "perla" dialéctica. "Aquí el que la tiene más grande soy yo", expresó Jémez en referencia a que siempre hay jugadores que intentan "subirse a las barbas".

Sin embargo, a los Bukaneros, criticados y temidos por muchos, de lo que menos se les puede acusar es que son diferentes. Son hasta ahora el único grupo de aficionados que se ha atrevido a realizar una huelga indefinida de animación en protesta por las "medidas represivas" de Tebas.

En marzo del año pasado, Bukaneros dejó de asistir al estadio de Vallecas, un pequeño campo situado en pleno barrio con aforo para 14 mil espectadores. La Liga les impidió, como al resto de los equipos, colocar la enorme manta que les distingue y que no es otra que la de una calavera con el uniforme del Rayo, que sujeta en una mano una bomba y en la otra un cuchillo ensangrentado con la leyenda: "Esta es tu banda criminal, únete a Bukaneros".

El presidente del club, Raúl Martín Presa, apoyó a la Liga y el grupo respondió de inmediato. "Javier Tebas manda en el Rayo, él nos quiere fuera, extinguidos, eliminados. Así que va a ser él, con su limpia corbata y su sucia conciencia el que venga a animar".

La huelga duró más de un mes luego de que la directiva les prometió que todo había sido un malentendido y que realmente lo más importante para ésta es "actuar en defensa del socio del equipo".

"Esta directiva puede seguir haciendo mucho más, son muchos los gestos que esta afición necesita para sentirse arropada y defendida por su club, porque continúa prohibiéndose nuestro mítico logo de la calavera con la bomba y el cuchillo, así como la leyenda 'Banda Criminal' (...) Volveremos a lucir nuestro color naranja que representa el Guantánamo en el que están convirtiendo nuestros estadios", escribió el colectivo en un comunicado.

Apenas el 30 de diciembre, Bukaneros también se quejó del escaso ambiente y apoyo que hay en el estadio para el Rayito, sumido en la penúltima posición, y hace dos días pidió a los Reyes Magos un poco de sentido común para la directiva por los altos precios de las entradas para el partido de Copa ante el Atlético de Madrid.

"De sobra saben sus majestades que nos cuesta ganar cada céntimo de euro (...) Un gasto extra nos dinamita el día a día (...) Aguantamos un poco más los vaqueros rotos de la rodilla y los tenis sin suela. Somos gente de barrio obrero, en la periferia de Madrid. El sitio donde pasamos las horas entre curro (chamba) de mierda y trabajo mal pagado (...) 12 euros para ver al equipo en casa en esta rondas (octavos de final). A las diez y pico de la noche, en día de fiesta, y con el partido televisado en abierto...Ya saben ustedes que no es lo más lógico".