Federación Alemana de Futbol defiende a Beckenbauer

Después de que se hicieran acusaciones sobre Franz Beckenbauer a causa de una posible compra de votos, la Federación Alemana de Futbol pidió más colaboración en las investigaciones 


Rainer Koch, copresidente interino de la Federación Alemana de Futbol
Rainer Koch, copresidente interino de la Federación Alemana de Futbol (Reuters )

MÚNICH, Alemania

El copresidente interino de la Federación Alemana de Futbol (DFB), Rainer Koch, defendió hoy el papel de Franz Beckenbauer en la adjudicación del Mundial de 2006, pero le reclamó más colaboración en la investigación de la supuesta compra de votos.

"Sin él, no se habría disputado el maravilloso mundial de 2006 en Alemania; no es que ahora lo estemos repudiando", dijo Koch sobre la antigua estrella del fútbol alemán en un entrevista televisada por el canal alemán Sport1.

"Rauball y yo le dijimos a Franz que primero tiene que hablar con el bufete de abogados que lleva el caso; después, por supuesto que Rauball y yo estamos dispuestos a reurnirnos con Beckenbauer".

Koch y el otro presidente interino de la DFB, Rainhard Rauball, fueron el sábado objeto de ataques por parte de Beckenbauer, que los acusó en una entrevista publicada por el diario muniqués "Süddeutsche Zeitung" de negarse a hablar con él sobre del escándalo que rodea a la adjudicación.

"Ni siquiera me contestaron cuando les escribí personalmente por si querían hablar conmigo, aunque les dije que me desplazaría adonde ellos dijeran; no respondieron nada", aseguró Beckenbauer.

El semanario "Der Spiegel" publicó en octubre informaciones de que los organizadores del Mundial 2006 sobornaron a miembros de la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA) para que votaran a favor de que Alemania organizara el evento, como así fue. Beckenbauer fue presidente de la candidatura y después máximo jefe del comité organizador.

"Si la DFB quiere seguir contando en el fútbol internacional, tenemos que esclarecer lo que pasó", dijo Koch en la entrevista televisada hoy. "Es una exigencia de sinceridad con nosotros mismos que investiguemos y documentemos qué pasó entonces exactamente", añadió antes de concluir: "Se lo debemos al futbol".

La DFB es, con sus siete millones de afiliados, la mayor organización deportiva del mundo. Koch recordó que está registrada como entidad sin ánimo de lucro: "Ahora, todos se preguntan dónde queda eso del ánimo de lucro". Advirtió que no es solo una cuestión de etiquetas: "Si perdemos esa calificación, significará perder 15 millones de euros (unos 16 millones de dólares) al año".