El Barcelona se reanima con una goleada 8-0

Eliminado de la Liga de Campeones y tras tres derrotas consecutivas en Liga que permitieron al Atlético de Madrid empatarle a puntos y al Real Madrid ponerse a uno, el Barcelona necesitaba una victoria que le diera aire y le permitiera recuperar la confianza a cuatro jornadas para el final del campeonato.

Luis Suárez
Luis Suárez (Reuters )

LA CORUÑA, España

El Barcelona rompió hoy su racha de tres derrotas consecutivas en la Liga española de fútbol y retuvo el liderato del torneo al lograr una goleada 8-0 en campo del Deportivo de La Coruña en una noche inspirada de Luis Suárez, autor de un poker de goles y dos asistencias.

El conjunto azulgrana anestesió su mal momento con una goleada balsámica y se mantiene líder a cuatro jornadas del final de la Liga. Fue la gran noche de Suárez dentro de un partido muy tranquilo para el Barcelona ante un pésimo Deportivo, que se llevó la mayor goleada de su historia en Riazor.

El conjunto de Luis Enrique apenas tardó 11 minutos en adelantarse gracias al primer gol de Suárez en un saque de esquina. El Deportivo protestó una falta previa del uruguayo, una polémica acción que quedaría en anécdota por lo que ocurriría después.

A los 20 minutos tuvo el Deportivo su posibilidad en una oportunidad clara de Borges que primero abortó Claudio Bravo y luego sacó Marc Bartra. Ahí acabó el duelo -si es que lo hubo- porque cuatro minutos después marcó Suárez tras una gran asistencia de Lionel Messi.

El Barcelona jugó a placer el resto del partido y en la segunda parte hizo seis goles sin aparente esfuerzo. Ivan Rakitic continuó la fiesta a los 47 minutos con asistencia de Suárez, que dio un recital ante la pasividad de los defensas locales.

El uruguayo cerró su poker de tantos en los minutos 53 y 64 y el encuentro siguió plácido para los azulgranas. Suárez fue el único futbolista que siguió jugando como si le fuera la vida en ello. Así, a los 63 minutos realizó otra gran jugada personal para que Messi marcara sin oposición.

El Barcelona aumentó la goleada con un tanto de Bartra a los 77 minutos. El central, apenas utilizado por Luis Enrique esta temporada, aprovechó la transparencia de la defensa local para marcar ante Manu y poner en evidencia la actitud del conjunto gallego.

El líder de la Liga española cerró la goleada a nueve minutos del final con un gol de Neymar, quien con un tanto y una asistencia disimuló su gris partido.

Si el Barcelona hubiera necesitado más goles, los hubiera conseguido, dada la fragilidad deportiva y anímica de su rival. Ocho goles le parecieron suficientes y así anestesió una crisis cuya resolución queda pendiente hasta encontrar un rival más estimable. Lo que sí parece innegable es que Suárez se lo dejará todo en el intento.