Barcelona de nada no se murió...

Sí, el equipo culé de nada no se murió, simplemente Koke rubricó el 2-1 global para que el Atlético de Madrid se instalara en las semifinales de la Champions

Barcelona cayó en el Vicente Calderón
Barcelona cayó en el Vicente Calderón (Reuters)

Madrid, España

Atlético de Madrid superó 2-1 global en los cuartos de final de la Champions League al cuadro culé, que se quedó a las orillas de su séptima semifinal consecutiva con una cara opaca, con fallas ajenas al futbol, pero el sello de un club que construyó, en los últimos años, a base de posesión y futbol, no decayó en la estadística. 

"Si ganamos es por los árbitros, si perdemos hay fin de ciclo", argumentó en días pasados Daniel Alves sobre lo que especialistas, diarios y nichos deportivos han dedicado al análisis en sus respectivos espacios: frase que, en el cliché, se transforma en pregunta: ¿Si ganamos es por los árbitros, si perdemos hay fin de ciclo?

Los números en el Vicente Calderón son marca registrada de un estilo consolidado y probado, pero que esta vez no se tradujeron en el tanto al menos para empatar la eliminatoria y forzar la prórroga.

Sesenta y cuatro por ciento de posesión de balón para los blaugranas, por treinta y seis por ciento para los de Manzanares: 783 pases totales con 603 completados de los dirigidos de Gerardo Martino, por 212 completados de los colchoneros.

De cara al arco, nueve tiros de los pupilos de Diego Simeone por 5 del Barça, y un tiro bastó de los rojiblancos para derrumbar las matemáticas a favor de los azulgranas. Barcelona de nada no se murió, simplemente un gol, y el Atlético va por todo: el doblete está a la mano.

"Este equipo no tiene techo y vamos a seguir intentando que la gente siga soñando", prometió Koke, autor del tanto que el Calderón cantó y gritó su alegría durante varios minutos después del partido.