Atlético de Madrid es campeón de España

El equipo colchonero se llevó el título de la campaña 2013-14, tras el empate a un gol contra Barcelona 

Barcelona, España

El Atlético de Madrid se consagró campeón de la Liga española, después de 18 años gracias al empate 1-1 contra Barcelona, en la "Final" del campeonato.

El equipo dirigido por el argentino Diego Simeone se coronó primera vez desde 1996, época en la que el mismo "Cholo" había sido partícipe como jugador.

Además, el Atlético rompió con un dominio bicéfalo del Barcelona y Real Madrid a lo largo de la última década. El último título de Liga que no había ganado uno de los dos más grandes de España fue en 2004, cuando se coronó el Valencia, dirigido por Rafael Benítez.

Ni quince minutos de la 'Final' en suelo blaugrana y Atlético acusó recibo. Diego Costa, su mejor hombre, salió por lesión al 16'; por si fuera poco, Arda Turán se retiró al 22' por una molestia en la pierna izquierda.

El llanto de Costa dejó aún más preocupación para los atléticos, que dentro de siete días jugarán la final de la Champions, y casi con seguridad no dispondrán de su delantero estrella.

La enfermería del Diego Simeone trabajó horas extras, y la presión culé no se hizo esperar. Monopolio local que redituó en una anotación de pintura.

Alexis Sánchez, de derecha, metió un riflazo (33') que se coló en el ángulo superior izquierdo de Courtois: 1-0 y el éxtasis en el Camp Nou estalló.

Los de Gerardo Martino cerraron a tambor batiente la primera parte; sin embargo, la charla del medio tiempo dio el envión a los colchoneros que, enseguida del silbatazo de la reanudación, David Villa encontró un tiro al palo que avisó lo que a continuación pasó:

Diego Godín, al 49', remató de cabeza en el área de Pinto, la pobre marca del Barça se convirtió en el 1-1, diana de oxígeno rojiblanca, que se convirtió en un cetro, el de la campaña 2013-14.

Neymar, quien no había sido visto desde la final de la Copa del Rey, ingresó desde el banquillo con la idea de romper una defensa numerosa y con la ilusión de justificar su compra en el partido preciso, tal como ocurrió con Gareth Bale para el Real Madrid.

Pese al empuje y al esfuerzo en los minutos finales, el Barcelona murió en la cancha sin poder romper una defensa encerrada en su propio campo, tal como sucedió en el 2010 contra el Inter, y tal como ocurrió en el 2012 contra el Chelsea en Champions. 

Al final, el Camp Nou ovacionó al campeón: ¡Atleti, Atleti! Loas al monarca, justo vencedor. Orgullo deportivo en su máxima expresión.