Atlético de Madrid termina en la cima del Grupo A

El conjunto colchonero empató sin goles en Turín, ante la Juventus y aseguró el primer lugar de su sector; ambos están en Octavos de Final

Pirlo, en el empate 0-0 ante el Atlético de Madrid
Pirlo, en el empate 0-0 ante el Atlético de Madrid (AP)

CIUDAD DE MÉXICO

Un partido muy serio y un 0-0 sin demasiados sobresaltos solucionó el primer puesto del grupo A de la Liga de Campeones a favor del Atlético de Madrid, que frenó la ambición del Juventus con una inabordable fiabilidad defensiva, un encuentro muy práctico y un empate que casi nunca sintió en peligro.

El Atlético es el ganador del grupo A sin discusión. Ha sido el mejor de los cuatro, por encima del Juventus, del Olympiacos y del Malmoe, y ha cumplido su objetivo con cierta rotundidad para acceder a los octavos de final de la Liga de Campeones entre los favoritos e invicto y sin goles en contra en los últimos cinco choques europeos.

El partido trepidante de inicio, movido durante la primera media hora y siempre jugado a una altísima intensidad llegó al intermedio bajo el control del Atlético, que se replegó cuando el encuentro lo requería, que presionó cuando debía y que se presentó en el campo contrario siempre con intención, pero sin la clarividencia habitual.

No le importó el dominio de la posesión del Juventus, porque se desplegó por cada espacio con rigor e inteligencia, una norma en el funcionamiento del colectivo rojiblanco, consciente de que el marcador era a su favor, de que el empate era una vía directa al bombo de los primeros de grupo en el sorteo de octavos de final.

Un córner directo de Gabi contra el poste, nada más iniciarse la segunda parte, reafirmó la buena sensación del Atlético como también la insustancial acumulación de toques de su adversario en zonas irrelevantes del terreno hasta que el Juventus dio un paso adelante, transformado en un par de ocasiones: un zurdazo del chileno Arturo Vidal y un derechazo del francés Paul Pogba, despejados por Moyá.

El Atlético ya le esperaba en la mitad de su propio campo, con su implicación defensiva como prioridad contra las leves embestidas de su contrincante, sin ningún daño en el marcador y con un empate suficiente para avanzar a los octavos de final de la máxima competición europea como primero del grupo A y entre los favoritos.