Un Atlético histórico acudirá a Lisboa

La escuadra que dirige Diego Simeone disputará, 40 años después, la final de la Champions League; aquí te enlistamos las debilidades y fortalezas del equipo rojiblanco

Diego Simeone, entrenador del Atlético de Madrid
Diego Simeone, entrenador del Atlético de Madrid (Especial)

CIUDAD DE MÉXICO

La cita ya está pactada. La actual versión del Atlético de Madrid, de Diego Simeone, tiene un boleto para jugar la final de la Champions League ante su acérrimo rival deportivo: el Real dirigido por Carlo Ancelotti, en duelo a disputarse el próximo 24 de mayo, justo cuando están a punto de cumplirse 40 años de que el cuadro de Manzanares arribara a esta instancia definitiva por última ocasión en su historia.

De hecho, fue el 15 de mayo de 1974, fecha de cotejo de ida de la serie, cuando los colchoneros jugaron la final de la entonces llamada Copa de Europa ante el Bayern de Múnich; en ese entonces, Luis Aragonés ya dirigía, pero en la cancha, como potente futbolista rojiblanco. En aquella antesala al título del certamen más prestigiado del Viejo Continente, los de Madrid perdieron por escandaloso marcador global de 5-1 ante los bávaros que contaban entre sus filas con figuras de la talla de Beckenbauer, Schwarzenbeck y Muller, en la grama del Estadio Heysel, de Bruselas, Bélgica.

De esa trágica noche triste, para el Atlético quedan solo agrios recuerdos, que esperan ser borrados con la proclamación del título en tierras portuguesas en los siguientes días. Hoy, el presente le sonríe a un equipo bien armado, pero sin figuras rimbombantes, que se proclamó campeón de la Liga española tras empatar con el Barcelona el pasado fin de semana. La actualidad es cálida y amable con los del 'Cholo', pues han sorprendido a propios y extraños durante el torneo europeo al eliminar a escuadras de mayor envergadura como el Milán, Barcelona y Chelsea. Vencer al Real los llevaría a lo más alto del continente europeo y consagraría su proyecto.

FORTALEZAS

La rotación que Siemone le ha dado al equipo a lo largo de la campaña, ha permitido que tanto titulares habituales como hombres de refresco se conozcan a la perfección. En el banquillo, por lo regular, David Villa, José Sosa, Adrián o Diego Ribas, ingresan para darle frescura al mediocampo y ataque colchonero. La buena temporada de hombres fundamentales como Koke, Raúl García y Diego Costa, hace de este Atlético un arma mortal y llena de variantes en diversas líneas, para el rival en turno y competición que sea.

El idilio que Diego Costa vive con el gol, es único. El romance que el hispanoamericano goza con perforar porterías rivales lo coloca como el referente ofensivo del Atleti en la final de la Champions. El naturalizado español ha aparecido en los momentos más apremiantes para el 'Cholo' y compañía, cargando con el peso específico de equipo. Pese a los cuestionamientos de su calidad y rumores que lo colocan en el Chelsea a partir del siguiente curso, el ariete sabe que una actuación destacada en el duelo ante el Real Madrid no solo le daría a su club el cetro campeón, pues a él le colocaría en posición inmejorable para pedir un lugar en la Copa del Mundo de Brasil, con el escuadrón ibérico.

DEBILIDADES

La plantilla del Atlético no estuvo diseñada para pensar en competir en las máximas instancias de la Champions League. En comparación con los jugadores del Real, los rojiblancos son superados en calidad individual y la inexperiencia en la final podría jugar en contra de los pupilos del 'Cholo'; la presión podría pesarles a algunos de ellos, pocos acostumbrados a ella, terminando por asfixiarlos y otorgándole ventaja decisiva a los de Ancelotti.

A pesar de tener a un portero confiable, seguro y joven como Thibaut Courtois, la velocidad y conjunción de la ofensiva del Real Madrid, y Cristiano Ronaldo en plenitud, son los principales argumentos del equipo merengue para creer que al Atleti sucumbirá en su lucha por la UCL; la zaga colchonera, integrada por defensas hábiles en la marca, pero lentos en carrera libre, pudiera padecer un infierno en Lisboa, tomando en cuenta que los atacantes blancos llegan embalados y con la mira puesta en ganar la décima orejona para el cuadro de Chamartín.