Aragonés, un tipo irrepetible

El adiós del galardonado entrenador deja un hueco en el futbol internacional, que añorará las enseñanzas de un estratega con una visión única y estilo diferente para apreciar el juego

Luis Aragonés, histórico del futbol español (Q.E.P.D.)
Luis Aragonés, histórico del futbol español (Q.E.P.D.) (AP / Reuters)

Ciudad de México

El mundo del futbol está de luto por la muerte de Luis Aragonés (Madrid, España, 1938). El llamado Sabio de Hortaleza dejó este mundo a los 75 años de edad, pero con su partida nace la leyenda de un hombre que llenó de gloria al balompié ibérico dentro y fuera de las canchas. El ahora mítico entrenador tuvo un paso ganador por casi todas las escuadras en las que dirigió, pero el arraigo y amor por los colores del Atlético de Madrid, equipo con el que conquistó varios títulos, queda de manera perpetua en la afición rojiblanca del Manzanares.

Como jugador portó los colores del Getafe, Real Madrid, Recreativo Huelva, Hércules, Real Oviedo, Betis y Atlético de Madrid, en este último permaneció por 10 años en activo. Luego de retirarse en 1975, Aragonés asumió como entrenador del primer equipo rojiblanco –la primera de cuatro etapas al frente de los Colchoneros–, y ahí forjó el resto de su ganadora historia desde los banquillos. Si bien Aragonés no fue un exquisito de los terrenos de juego, aunque sí destacó, suplió toda carencia con el balón con una visión única para presenciar lo que ocurre en el campo.

Una totalidad de 4 ligas, 6 Copas del Rey, 1 Supercopa de España, 1 liga en el Ascenso, 1 Copa Intercontinental, 1 Copa Ibérica, 1 Eurocopa y distinciones individuales como el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes, 1 Pichichi, la Medalla de Oro de la Orden del Mérito Deportivo y el reconocimiento como el Mejor seleccionador del 2008, es el legado como director técnico y futbolista de Luis Aragonés, que además cuenta con la estadística de haber anotado el primer gol en el Estadio Vicente Calderón, en la inauguración del recinto de Madrid.

El último equipo de este portento de los banquillos fue el Fenerbahçe, de la liga de Turquía, al que entrenó en 2008 tras ganar la Eurocopa con España, pero salió al año siguiente, para poner fin a una exitosa carrera. Hoy, el recuerdo de un tipo irrepetible e histórico, que marcó a más de una generación en el futbol ibérico es recordado por los protagonistas que añoran sus enseñanzas. Nombres relevantes sobran a la hora de enlistar a sus mejores alumnos, pero Aragonés no tenía consentidos ni predilectos, compartió sus enseñanzas indiferentemente.