Atlético destrozó a un inoperante Real Madrid

En un juego donde la escuadra 'colchonera' fue dominante, el cuadro rojiblanco doblegó 4-0 a los 'merengues' que fueron borrados en el Vicente Calderíon; Javier Hernández jugó 17 minutos

Antoine Griezmann, delantero del Atlético de Madrid, en su celebración por su gol frente al Real Madrid
Antoine Griezmann, delantero del Atlético de Madrid, en su celebración por su gol frente al Real Madrid (AP)

Corresponsal, Madrid

El orgullo del Real Madrid fue hecho trizas otra vez por el Atlético de Madrid. Desde 1977 los colchoneros no ganaban 4-0 a los merengues y de paso les han recortado tres puntos. Un marcador que, en todo caso, también beneficia al Barcelona que podría ponerse a un punto de los todavía líderes. Raúl Jiménez vio el duelo desde la grada y "Chicharito" jugó los últimos 18 minutos, el mexicano prácticamente no la tocó.

Desde ahora muchos justifican que el Madrid haya salido con una pareja de centrales inédita: Nacho y Varane, que dejaron claro sus carencias y que no están para grandes ligas, pese a que del francés se exagera mucho la supuesta calidad que tiene y que simplemente ante el Atlético no demostró, más bien anotó pero en propia puerta.

Reapareció Cristiano Ronaldo, tocado moralmente por asuntos personales y que no se niega a curar el mal de amores en la cancha. Y es que el portugués fue un fantasma en el campo, al igual que Benzema. Pero lo más grave es que el equipo no fue tal, estuvo roto desde el principio y la definición de Carlo Ancelotti tras el encuentro lo dice todo: "Ha sido el peor partido desde que llegué al Real Madrid".

Pero más que hablar de lo que el Madrid dejó de hacer vale la pena destacar que el Atlético de Madrid a los 17 minutos tenía definido el duelo. A los 14 minutos Iker Casillas regaló el primer tras un disparo de Tiago, era un disparo totalmente parable pero al portero –al que casi nadie se atreve a criticar en España- le volvieron a fallar las manos.

Para colmo de los blancos, a los que Ancelotti también criticó su "falta de ganas", llegó el golazo de chilena de Saúl a pase de Siqueira. Ese gol mató al Madrid.

Los blancos jugaron tan mal que en los primeros 45 minutos nunca dispararon a la portería de Moyá.

Se esperaba que el Real Madrid apelara a la vergüenza deportiva pero nada más lejos de ello. Por el contario, los colchoneros no bajaron la intensidad y ganaban todos los balones divididos a unos jugadores blancos frágiles, timoratos, con una defensa de juguete y un medio campo y delantera inexistentes.

Fue entonces cuando el Atlético de Madrid consiguió el 3-0 a los 66, otro regalo del rival, en esta ocasión de Varane que metió el balón en propia puerta presionado por Griezmann, que festejó como si fuera su tanto.

Tras el tanto Ancelotti metió a Illarramendi, el objetivo del italiano era no recibir más goles. Pero a los 88 Mandzukic remató de cabeza un centro que dejó a Casillas como estatua. Se consumaba la humillación del Atlético al Real Madrid.

Los de Ancelotti en los últimos minutos no querían saber nada del partido, frente un adversario insaciable y motivado por su parroquia.

Antes, el Atlético de Madrid se cansó de fallar por lo que la goleada pudo ser de escándalo. Los merengues se fueron humillados ante una afición local que festejó como se si hubiera ganado un título y a la que no le importaron los cero grados de temperatura, sencillamente porque lo de ayer fue histórico. Así lo dicen las estadísticas.