A 100 días de la inauguración, lo que a Brasil le hace falta

Trabajo sobre la hora para culminar las obras mundialista y la preocupación, a poco menos de cuatro meses, se agrava; aquí un repaso de los puntos a pulir previo al silbatazo del 12 de junio 

Ciudad de México

El contador mundialista brasileño es más una losa contrarreloj, para entregar las instalaciones que albergarán a las 32 selecciones, que una celebración de pocos meses para el debut. "Es verdad que todavía tenemos tres estadios para entregar, como los de Sao Paulo y Curitiba, que probablemente estarán listos sólo el 15 de mayo", señaló hoy Jerome Valcke, secretario general de la FIFA.

El silbatazo inicial será el 12 de junio en Sao Paulo, y los siete años de preparación tratarán de ser compensados con la inversión de más mano de obra, montos que la población ha denunciado, en contraste con las sumas menores para educación y transporte que los gobiernos locales han invertido.

Hasta el momento, solo ocho de doce recintos se han entregado, donde el estadio de Curitiba será develado a poco menos de un mes del comienzo de la Copa, estimación de organizadores locales y de parte de la entidad rectora del futbol mundial. La fecha de "liquidación" de las doce sedes se tenía prevista para diciembre de 2013.

Aunque ya se avanzó en la infraestructura de los estadios, aún existe un considerable retraso en las inmediaciones. Las obras de urbanización alrededor de la Arena Beira-Río, inaugurada en febrero por la presidenta Dilma Rousseff, todavía no se han iniciado, ya que el gobierno de Porto Alegre no logró atraer a inversores interesados en la primera licitación y ahora prepara una segunda.

Además, Porto Alegre todavía no cuenta con responsables de suministrar las instalaciones temporales, requeridas por FIFA, para atender a invitados de honor y a la prensa que se dará cita en Brasil.

Por si fuera poco, la demora en la entrega total de las instalaciones supone una traba en la optimización de las telecomunicaciones, donde los prestadores de éste servicio requieren meses de preparación; incluso, se habla de un "apagón" de telecomunicaciones durante la justa.

Y ni qué decir de la logística y transporte del turismo que, en palabras del ministro brasileño del Deporte, Aldo Rebelo, "los trenes ya llegaron, el puente y los viaductos ya están listos. Un tramo será entregado antes del Mundial y el otro poco después", en referencia al ferrocarril que conectará el aeropuerto al centro de la ciudad de Cuiabá -donde se está construyendo la Arena Pantanal-.

Finalmente, en Río de Janeiro las autoridades de seguridad presentaron nuevos mecanismos que serán utilizados por la policía militarizada para proteger a los agentes de bombas molotov, lanzadas por los manifestantes, mientras que, en Sao Paulo, el gobierno anunció que invertirá 15 millones de dólares en la compra de 15 vehículos blindados, entre los cuales están cuatro equipados con cañones que lanzarán chorros de agua para dispersar las protestas.

El crono sigue su marcha, aunque los trabajos, parece, se mueven al contrario de las manecillas.