Así luce la nueva sede de la FMF

Un ejército de trabajadores y maquinaria pesada laboran a marchas forzadas para que, conforme a lo prometido, la nueva casa de la Liga MX y Femexfut sea inaugurada el 28 de febrero. El retraso es evidente

Ciudad de México

Las obras de lo que será la nueva sede de la Federación Mexicana de Futbol lucen atrasadas a poco menos de dos meses, de acuerdo a lo proyectado por el propio organismo, de su inauguración, planeada para el 28 de febrero.

Un ejército de obreros, máquinas excavadoras, grúas y camiones con materiales de construcción trabajan a marchas forzadas en dos turnos diferentes para terminar a tiempo lo que será la nueva casa de la FMF y Liga MX en Toluca, Estado de México.


Como se recordará, Enrique Bonilla, presidente de la Liga MX, declaró a finales del año pasado que la inauguración de su nueva sede se realizaría el 28 de febrero del 2016; sin embargo, como lo confirman las imágenes aquí mostradas, el atraso en la obra es evidente en lo que se refiere al edificio que albergará las oficinas del organismo y de la FMF, y lo es aún mayor en el área recreativa del proyecto, donde se construirán, entre otras cosas, canchas de césped natural y artificial, gimnasio, un lago artificial, vestidores, cafetería y más.


Lo que es un hecho que la zona de la Hacienda Santin, donde se ubica el terreno, ha cambiado radicalmente. La tranquilidad que antes caracterizaba al lugar ha desaparecido y las construcciones han robado espacio a lo que antes fue caballerizas y campos que se utilizaban para el ganado de engorda.

Y es que además de la nueva sede de la FMF, en terrenos contiguos se han construido ya viviendas del fraccionamiento Paseo Arboleda, que fueron ofrecidas a empleados del organismo por parte de la inmobiliaria a cargo.


Lo que se logró mantener intacto fue el casco de la Hacienda Santin, donde se encuentra la iglesia del pueblo, oficinas administrativas, caballerizas, pista de entrenamiento para caballos y algunas pequeñas viviendas de los empleados del lugar.


Esto formó parte del acuerdo que tuvieron los propietarios del lugar al momento de vender a la FMF los terrenos donde construyen su casa: respetar la iglesia, la caballeriza y las viviendas de los trabajadores.


Por lo pronto, y mientras el reloj marcha en contra de la FMF para cumplir con los tiempos de inauguración de su nueva casa, en Colima 373 continúan los tortuosos procedimientos de liquidación para aquellos empleados que han decidido no realizar la mudanza hacia el Estado de México. Hay mucha inconformidad al respecto, sobre todo en empleados con antigüedad de más de 20 años. Los estira y afloja continúan.