Un amargo regreso

En su presentación en el Apertura 2017 y con el retorno del Piojo Herrera al banquillo azulcrema, las Águilas volvieron a perder con Querétaro 1-0

Camilo Sanvezzo cobra bien el penal y le da el triunfo a Querétaro
Camilo Sanvezzo cobra bien el penal y le da el triunfo a Querétaro (Imago7)

Ciudad de México

El América de Miguel Herrera no tuvo un buen despegue, se le estropearon todos los planes, la expectación que había por ver el rostro de las Águilas con el regreso del Piojo no tuvo un inicio feliz. El equipo sigue careciendo de fluidez en su juego, requiere días de trabajo en el campo para que los autimatismos fluyan.

En su debut en el Apertura 2017, tuvieron una mala jornada y sobre el final perdieron el juego ante Querétaro por 1-0, gracias a un penal anotado por Camilo Sanvezzo.

Y es que América no fue un equipo que asumiera el protagonismo, medio quiso, pero no pudo, porque Querétaro es un conjunto bien estructurado en su aparato defensivo. Las bajas de las Águilas, condicionaron la alineación, el cuadro que saltó a la cancha del estadio Azteca fue un once al que no se le vio buena marcha en el primer lapso, trató, pero no progresó.

Careció de la profundidad que Miguel esperaba encontrar por las bandas con Samudio y Aguilar, los laterales se agregaron poco y cuando lo hicieron sus decisiones no fueron acertadas, sus centros carecieron de peligro y pesaron poco a nivel ofensivo.

Y en el centro del campo tampoco tuvo mejor funcionamiento, Manuel Pérez y William no lograron tomarle la manija al partido, sufrieron para darle sentido al juego, construir avances y asociarse con los delanteros, al punto que éstos se tenían que salir de su zona y facilitaban la labor de destrucción de los Gallos que no dejaban algún resquicio.

Encima, Querétaro fue un equipo con un plan bien establecido, su intención pasó por cuidarse bien atrás y encontrar algo arriba, de hecho tuvieron mejores ocasiones, producto de algunas desconcentraciones en la zaga americanista.

La generación de América fue tan baja que hasta la media hora de partido no habían tenido ni una sola jugada derivada del accionar del equipo, eso sí, tocaron al arco de Volpi con un buen cabezazo del canterano Enrique Cedillo, quien conectó un córner al minuto 14, pero Volpi rechazó el remate.

Pero ni esa ocasión hizo que las Águilas se revolucionaran, siguieron siendo un equipo que buscaba procesar su jugada, pero no le imprimían vértigo al juego. Darwin, Oribe y Romero no habían dispuesto de un balón a modo que inquietara a Volpi.

Las Águilas no tenían un catalizador en el campo, alguien que iluminara el camino, y cuando los Gallos se acercaron a su área, Marchesín empezó a convertirse en el mejor jugador azulcrema, sobre todo, cuando tuvo un par de intervenciones que fueron de mucho peligro.

La primera a un tiro de Sanvezzo, luego de que las Águilas perdieron la pelota en la salida, pero el portero argentino le metió las manos al tiro del brasileño, luego el rebote le quedó a Candelo, quien volvió a disparar a gol y de nuevo Agustín se lanzó para evitar que la visita se fuera al frente. Y Noriega también amenazó con un tiro que se fue desviado luego de cazar un balón en el área. Había llegado poco Querétaro, pero cuando lo hizo metió miedo en el cuerpo de los americanistas.

América no espabilaba, no encontraba una fórmula que le permitiera hacer una fisura en el muro queretano, hasta el 35' pareció encontrar un poco de luz cuando se dio la primera acción en la que se acompañaron bien. Paul dio para Pérez y éste filtró para Darwin, el colombiano entró al área y lanzó un fuerte tiro-centro al que Volpi desvió a tiro de esquina.

El primer tiempo se diluyó con la imagen de un América que no supo decidir bien su estrategia, porque hubo lapsos en los que fue muy centralizado y eso facilitó la labor defensiva de los Gallos y otros en los que tampoco vio la luz por las bandas.

En el complemento, los Gallos salieron unos metros, adelantaron sus filas y empezó a complicar más el flujo de juego de las Águilas que demandaban la presencia de alguien que agitara al equipo. Entonces Miguel movió ficha y mandó a Cecilio Domínguez, el paraguayo que se bajó del equipo desde el 1 de abril pasado. El paraguayo entró por Romero, muy extraviado en el partido de ayer. El Piojo encomendaba la victoria a lo que pudieran lograr arriba Darwin, Oribe y Cecilio y más adelante sacó a Darwin (de gris actuación) y en su lugar entró Alejandro Díaz.

Fue en el 70', cuando América tuvo otra llegada de peligro, un tiro de Paul Aguilar con la pierna derecha que sacó al tomar un rebote en el área de lso Gallos, pero su impacto no llevó dirección de gol y el balón se fue desviado. Lozano también se lanzó por el juego y mandó a Lugo y Benítez.

Pero hoy no fue la jornada para que América empezara con una sonrisa, pues Volpi les volvió a negar el gol, en una pelota parada cobrada por Cecilio, Mier desvió la bola y Volpi reaccionó prodigioso para evitar el gol de las Águilas.

Querétaro, que hasta entonces había estado un tanto expectante, logró robar la pelota en medio campo y montó un contragolpe vertiginoso, Sanvezzo dio para Benítez y Bruno Valdez cargó con su compatriota, penal a favor de los Gallos que Sanvezzo anotó para darle la victoria a Querétaro.

A América le hacen falta jornadas de trabajo en campo, que el equipo tome una identidad que desde los últimos partidos de pretemporada no ha logrado obtener.

Requiere de un refuerzo que genere más volumen de juego, no puede perder más tiempo y debe traerlo ya, porque los puntos perdidos ayer ya no regresan. La vuelta del Piojo no fue el revulsivo que se esperaba.