Pumas vuelve a ganar... 65 días después

Universidad sigue en ascenso con David Patiño y ahora sumó su primer triunfo, ante León, en Liga, luego de dos meses de no conseguirlo

Ciudad de México

Si alguien hubiera tenido que apostar antes del comienzo de Pumas y León, ni el más entusiasta aficionado auriazul habría dado como buena la opción de los de CU... La Fiera arribó al Pedregal con paso perfecto, cinco victorias al hilo y colocado entre los tres primeros sitios del Apertura 2017; Universidad, el sotanero general, a poco aspiraba, pero el futbol es caprichoso y con todo en contra, en el segundo duelo de David Patiño como timonel, los de casa recobraron la sonrisa con un triunfo por 2-0.


DE MÁS A MENOS

Si las condiciones de calendario y climáticas hacían complicado el acudir al estadio Olímpico, presenciar los primeros treinta minutos del juego entre Pumas y León lo hacía aún más tortuoso. Universidad se dedicó a generar futbol desde su zona baja, desde su salida o al menos intentarlo; era un constante ejercicio, sin mencionar frustrante. Los de Patiño llegaban hasta los linderos del área enemiga y ahí, carecían de variantes para ser definitivos.

El sector más explotado fue el izquierdo, donde David Cabrera dejó un par de veces a Jesús Gallardo con ventaja, pero el extremo careció de efectividad en sus dribles y amagues; Mauro Formica, en una especie de falso nueve, siempre apareció de espaldas al arco, lo que complicaba su accionar... Mientras tanto, León aguardaba por una mejor opción, pese a ya haber dado aviso con un embate comandado por Mauro Boselli.

Al 31', deambualaba la pelota en las cercanías del área esmeralda, conducía Gallardo, que volvió a fallar en el mano a mano, pero el rechace enemigo le quedó a modo a Abraham González, que en el corazón de la zona de definición golpeó potente la pelota, imposible para William Yarbroug y peor aún, pues de último minuto el esférico fue desviado, imposibilitando al máximo su alcance. El Olímpico festejó el 1-0 como hace semanas no sucedía.

Contrario al comienzo dubitativo y desangelado, Pumas apretó en los instantes finales del primer tiempo, cobrando protagonismo, acechando a un León minimizado, que en 45 minutos registró tres tiros al arco de Alfredo Saldívar. Fue hasta entonces, cuando el camino a los vestidores estaba cerca, que apareció la velocidad de Alan Acosta y el desparpajo efectivo de Formica. La oncena azul y oro se marchaba aplaudida por su gente.

ACABA LA SEQUÍA

León volvió a ser ese equipo vertical, propositivo y que ante todo va al frente en el reinicio del juego, generando un par de embates de cuidado, pero nada más. En el segundo tiempo, Pumas volvió a apoderarse de su estadio, de su mística y garra en la cancha. Pese a la propuesta del rival, los de casa no renunciaron al ataque, todo lo contrario, incrementaron su enjundía. Y era en los costados donde disponía de mejores armas, con Gallardo y Acosta, desbordando a placer, encarando rivales.

Patiño recompuso sus engranes en el campo con tal de mantener la presión ante un rival que exigía. El entrenador mandó a la cancha a Bryan Rabelo en lugar de Formica y más tarde refrescó la contención, colocando a Kevin Escamilla en lugar de Marcelo Díaz. David no se perdía detalles ni quería dar espacios demás. Todo convulcionó con el tercer movimiento, en el que Pablo Barrera consumó su regreso a las canchas; el Olímpico, que no olvida, le ovacionó en su retorno.

Corrían los últimos instantes del encuentro y para dar fe de la calidad de Pablo, se apoderó del esférico en un contragolpe, levantó la cabeza cuando estaba en los linderos del área enemiga y sirvió para Alan Acosta, que la prendió como venía. Gol. 2-0 en la pizarra, victoria consumada y el 'cómo no te voy a querer en la tribuna'. Queda claro que poco a poco, Universidad recupera las sensaciones, intentando dejar atrás la crisis. Hoy, por lo menos, han dejado el sótano general y ya suman 11 puntos.

LA MANO DE PATIÑO

David Patiño es un tipo sencillo, atento a los detalles de la gente y hasta humilde... Algo de su personalidad ha mutado en poco menos de dos semanas para Pumas y es que, en su segundo juego al frente de Universidad Nacional, el equipo volvió a exhibir matices positivos, conceptos de un futbol que no requiere de demasiado análisis, pero que es su misma forma práctica lo que le beneficia a sus dirigidos y a la postre, en los resultdos colectivos.

Pumas juega a uno o dos toques, buscando la asociación antes que el vértigo y el desdoble. Universidad, de la mano de Patiño, ha conseguido una esencia más estable que la que tuvo con Palencia y Egea. Es un equipo de obreros, que poco a poco se hace de la pelota y avanza con ella sin improvisar, al contrario, tratando de potencializar sus fortalezas. Esta es la actual versión de los felinos y la cosecha en 180 minutos de una nueva gestión.