Necaxa, el regreso de un histórico

Los hidrocálidos firmaron esta noche su regreso a Primera división, en la final por el ascenso sobre FC Juárez

Ciudad de México

Luego de un sinuoso peregrinar en el Ascenso MX, Necaxa ascendió a la Liga MX después de 10 temporadas cortas, tras su victoria en la serie ante FC Juárez.

Los Rayos dejaron en el camino a una franquicia emergente, que obtuvo éxito inmediato a menos de un año de su nacimiento, que levantó el trofeo en el Apertura 2015.

Los hombres de Alfonso Sosa permanecieron en la Liga de Plata 4 años, tras su segundo descenso sufrido a manos de Atlante en el Clausura 2011.

Previamente, el equipo sabía lo que era disputar una lucha encarnizada por una promoción; Necaxa perdió por primera vez la categoría en el Clausura 2009 en 92 años de historia.

En un cierre dramático por la permanecía, los rojiblancos necesitaban ganar en la última jornada y que Tigres, rival directo por un lugar en la Liga, perdiera o empatara. La mesa estaba servida para los Rayos, pues los felinos empataron su partido correspondiente al cierre de la fase regular, pero Necaxa no fue capaz de imponerse a su rival en turno, América, y terminó por decretar su partida al Ascenso.

Hoy quedaron atrás los oscuros pasajes para el equipo que juega en Aguascalientes; hoy sueñan con volver a los primeros planos y formar una plantilla sólida de cara a una pelea incesante por permanecer en Primera División y no caer de nuevo lejos de los reflectores que brinda la Liga MX.

Multicampeón Mexicano, arraigo y tradición

Necaxa es uno de esos equipos que, si bien no entra en el grupo selecto de los grandes, es un nombre y un escudo que ha dejado plantada la semilla del éxito por su larga etapa en la Liga.

Pese al cambio de sede suscitado en 2003, a su plaza actual, el estadio victoria en Aguascalientes, Necaxa es un equipo hecho cien por ciento en la capital del país, de ahí el amplio número de seguidores en esta ciudad y que sufrieron con el equipo su mudanza; la casa de los Rayos por más de tres décadas fue el Estadio Azteca.

Con el bicampeonato obtenido en las campañas 94-95 y 95-96 comenzaría por ganar adeptos de las nuevas generaciones, quienes veían a futbolistas de la talla de Alex Aguinaga, Alberto García Aspe, Luis Hernández e Ivo Basay arrasar con los rivales que se ponían frente al camino fulgurante del conjunto necaxista.

El éxito vendría de nueva cuenta para el Invierno 98, pero ahora bajo las órdenes de Raúl Arias, aunque no con una plantilla que distaba mucho de la del bicampeonato; Necaxa derrotó a domicilio a Chivas en la vuelta de la Final, haciendo derramar millones de lágrimas tapatías.

Hoy, Necaxa está en vías de regenerar las glorias de antaño que lo pusieron en la cima del futbol mexicano; ya se dio el primer paso, el equipo recorrerá de nueva cuenta los estadios del máximo circuito; la consigna es obtener el protagonismos del cual sus viejas leyendas fueron pieza clave, en la rica historia necaxista.