Morelia frenó la inercia de América

Monarcas venció a las Águilas que volvió a tener errores en defensa y con ello le abrió la puerta al cuadro purépecha para que sumaran tres puntos cruciales en el tema porcentual

Raúl Ruidiaz en festejo de gol
Raúl Ruidiaz en festejo de gol (Imago7)

Morelia, Michoacán

El paso positivo de América tuvo un alto en Morelia; Monarcas doblegó a las Águilas por 2-0, lo hizo porque aprovechó un error en la defensa americanista, un aspecto que no se corrige con el paso de las jornadas. Triunfó Morelia, porque América echó de menos a Oribe Peralta y Renato Ibarra, dos tipos que le dan un plus a su ataque, y porque Cecilio Domínguez tuvo una gris noche y porque Silvio Romero no ve la luz en la Liga. Lo hizo porque Sosa atajó todo y Marchesín falló en una acción puntual.

América se encontró con un equipo que le salió a buscar la cara. Morelia fue un cuadro con decisión, apretó desde el inicio en busca del arco de Agustín Marchesín. Las Águilas fueron una escuadra que pasó momentos de apuro en los primeros minutos del encuentro.

Aunque América dispuso de una clara cuando Alejandro Díaz controló una pelota larga, el Güero la ganó, vio que Sebastián Sosa estaba adelantado, golpeó la pelota por encima del portero, pero su tiro se fue por arriba del larguero.
El juego se hizo de norte a sur, los dos equipos iban sin freno, más con ímpetu que con un futbol elaborado. Morelia exigió a Marchesín, quien resolvió un par de llegadas de los michoacanos, que se produjeron por la falta de atención de los defensores americanistas, sobre todo en un tiro de Rodolfo Vilchis, quien aprovechó que Paul no despejó un centro, el volante sacó un derechazo que Agustín repelió con un buen lance.
La respuesta de las Águilas fue inmediata, a la escuadra del Piojo le gusta fajarse, no le teme al intercambio de golpes, Darwin empezó a activarse, el colombiano mandó un centro que Díaz no alcanzó a desviar con una barrida. Después, Quintero en un tiro centro puso la pelota en el palo, apretaba el cuadro del Piojo, que estuvo cerca cuando William se agregó desde la segunda línea, llegó hasta el área y sacó un centro que ahora sí remató forzado Díaz, no fue gol porque el portero Sosa se encontró la bola.
América lucía entero, con buen cuerpo, pese a que algunos de sus jugadores como Cecilio y Romero no estaban teniendo una buena noche, sobre todo el paraguayo, que no pesó por su banda, apenas y tocó la pelota y cuando la tuvo en sus pies no pudo desequilibrar, tan desaparecido estaba que ya no salió para el complemento.
Antes de eso vino ese América que no acaba de ajustar en defensa, un aspecto que Miguel Herrera ha identificado como punto débil, pues es el mismo cuadro de Coapa el que le concede ocasiones a sus adversarios y esos yerros suben a la pizarra.
El portero Marchesín, arriesgó de más en una pelota de trámite, tuvo tiempo para despejarla y optó por jugara, la perdió y Edson llegó para desviar a tiro de esquina. Vilchis cobró el córner; en el área, Guzmán se anticipó a la zaga y cabeceó el balón que le quedó a Vegas y el defensa sacó de la chistera un taconazo con la pierna derecha para poner en ventaja a Morelia al 28'.
No reaccionó América, el equipo no se agitó, Cecilio no se enganchaba al partido y Romero y Díaz no veían una bola clara. Cuando América rondaba el área purépecha lo hacía más a trompicones que con buen futbol. A Darwin le tomaron la medida y el peso en ataque se diluyó.
Para el segundo tiempo, el Piojo mandó a Diego Lainez en lugar de Cecilio, buscaba el técnico más descaro, pero sobre todo alguien que tuviera presencia por esa banda, porque el guaraní pasó de noche.
Morelia empezó a gestionar su ventaja, sabía que América trataría de acelerar y tenía que bajar las revoluciones de los americanistas. Díaz trató con una media vuelta, Lainez con un tiro de media distancia. Se estrellaron una y otra vez los americanistas, que echaron de menos el vértigo de Renato y el espíritu de Oribe. El Piojo tiró de Ricardo Marín, otro delantero canterano, no había más recursos ofensivos y el técnico quería al menos un punto. Tuvo el gol de la igualada en un balón que Díaz le dio a Romero, el 'Chino' llegó franco, remató con la derecha, pero Sosa le tapó el tiro. Falla monumental del argentino.
Morelia se parapetó en su campo, precisaba de los puntos y defendió con todo el gol, en la compensación logró un penal en un contragolpe y Ruidíaz liquidó el encuentro. América no vio la suya, estuvo cerca y la tuvo, pero no fue la noche de sus delanteros. La Fecha FIFA deja a América en el subliderato general, la pausa le servirá al equipo para corregir de una vez por todas esos yerros en defensa y para recuperar a su gente lesionada, porque cuando no están el pedigrí del equipo baja considerablemente.