Vence México a leyendas del Barcelona en Querétaro

El Tri, plagado de antiguas glorias, se impuso por 2-0 en el juego de Leyendas de Movistar, ante el Barcelona de Stoichkov, De Boer y Bakero

QUERÉTARO, México

Pueden pasar los años, pero la técnica no se olvida. La Corregidora fue testigo de un encuentro que representó una fiesta. El duelo de Leyendas de Movistar enfrentó a algunas de las antiguas glorias del Futbol Club Barcelona y de la selección mexicana. El Tri se impuso durante el encuentro regular por 2-0, con goles de Jared Borgetti y Daniel Osorno; al final, cobraron penales como parte del espectáculo.

Durante dos tiempos de 35 minutos y un agregado que incluyó ronda de penales para el deleite del público, los ex futbolistas dieron muestra de su técnica y esfuerzo físico. Los antiguos protagonistas del terreno de juego saltaron al campo como en antaño; alguno se santiguó; otros prefirieron enfocarse en el juego y mirar a la tribuna de la casa del Querétaro.

El Tri, dirigido por Jorge Campos y Claudio Suárez desde el banquillo, alineó con estelares de la talla de Jared Borgetti, Francisco Fonseca o Braulio Luna; del lado blaugrana, Hristo Stoichkov, Gaizka Mendieta y Ronald de Boer representaron el mayor atractivo para la grada. Desde el inicio, la afición cobijó a los suyos, se rindió ante el despliegue de los suyos y aplaudió cada embate.

Antes del minuto 20, la pantalla del recinto se iluminó con imágenes de Johan Cruyff; el balón se detuvo y en un emotivo video que recopilaba los mejores momentos del holandés, como jugador y entrenador, se resumía su paso por el Ajax y su herencia en el Barcelona. Público y jugadores, antes de volver a las incidencias del cotejo, brindaron un intenso minuto de aplausos.

A la media hora de juego, como en los viejos tiempos, a velocidad, Ramón Ramírez desbordó por izquierda, se quitó la marca de un par de rivales e ingresó al área para disparar y cruzar a Vítor Baía, el arquero culé, que solo observó cómo el poste salvaba su meta. México tenía mayor comunión entre sus líneas y la afición disfrutaba de la ofensiva.

El complemento le brindó alegría a la tribuna, cuando Jared Borgetti inauguró el marcador, a cinco minutos de haber comenzado el segundo tiempo. El ariete remató un centro justo venció al cancerbero azulgrana. 1-0 y júbilo dentro del terreno de juego. Josemari Bakero, ayer, entrenador culé, adelantó a los suyos para poder aspirar al empate en el marcador. Pero todo quedó en intenciones, solo en eso.

Al 60', Daniel Osorno, como lo hacía cuando militaba en el Atlas la década pasada, se interpuso en el camino del balón y el portero blaugrana, quedándose con el esférico; el atacante conduno la pelota en cuestión de instantes y en dos movimientos amplió el electrónico. Fue entonces cuando la algarabía inundó al estadio. La supremacía en el campo se convirtió en la "ola" para los fanáticos. Y el "México, México" le dio color a la victoria.

En la recta final del tiempo regular, el jugador número '12' aumentó el festejo y con el cielito lindo entonado con fuerza, agradecieron a los suyos. Al final del compromiso, Daniel Osorno se adjudicó el trofeo del jugador más valioso por el gol y la asistencia para Jared Borgetti. Nostalgia y fiesta en Querétaro.

Como anécdota quedó la tanda de penales, en la que el Tri volvió a demostrar garra y espíritu combativo para sobreponerse de algunas desventajas en el tanteador; pese a que los nacionales sucumbieron desde los once pasos (8-9), su futbol fue suficiente para adjudicarse la Copa Movistar del juego de Leyendas.

VUELVE GRITO POLÉMICO

Además del buen ambiente y el entorno familiar, el encuentro entre Leyendas de la selección mexicana y el Barcelona tuvo como ingrediente extra un grito polémico. En la serie de penales, después de que se definiera el partido, la afición mexicana empleó el "eh puto" cada vez que un cobrador blaugrana se enfilaba desde el manchón de cal.

El hecho tomó relevancia, luego de que la FIFA, así como la propia Federación Mexicana de Futbol han advertido que la seña debe erradicarse.