Entre Messi y Mcllroy: Chistian Otero, el astro del footgolf

Este argentino domina este deporte que que combina futbol y golf

MIAMI, Estados Unidos

Es bajito, le pega muy bien con la zurda, viste camiseta albiceleste y es el número uno de su deporte. No es Lionel Messi, sino su compatriota argentino Christian Otero, el mejor jugador de footgolf, una disciplina que combina futbol y golf y de la que es su principal embajador.

"¿Es invencible?", se preguntaba la web de la Federación Internacional de Footgolf (FIFG) después de que Otero, de 36 años, ganara el domingo 24 de mayo con ocho golpes de ventaja el torneo de Port St. Lucie, en Estados Unidos, pocos días después de vencer en el de Miami.

"Un crack, el mejor, tiene una pegada bárbara, lee muy bien la cancha, le pega con las dos piernas", enumeró en diálogo con dpa el "footgolfista" argentino Claudio Almada las virtudes de su compañero.

Otero, humilde y con el rostro enrojecido por el fuerte sol de Florida en mayo, minimizó elogios.

"Capaz que de 80 golpes uno le pego con la derecha. Todos con la zurda", dijo con una sonrisa en una reciente conversación con dpa en Miami, vestido con las medias altas y los botines con los tapones (tacos) bajos, con los que no tiene el agarre que le gustaría y que sentía en su época en las canchas de fútbol de verdad.

La clave de ser el mejor jugador del ranking los dos últimos años está en otra parte: "Quizás la potencia, tener variantes de golpes con la izquierda y mantener la concentración siempre. Cuando las cosas te van mal en un hoyo, que no se te salga la cabeza y no tirar lo bueno que venís haciendo. Volver a empezar de cero, rebobinar, creo que eso es la clave", agregó.

"Es un tipo muy serio", afirmó su compatriota Roberto Balestrini, el fundador de la American Footgolf League (AFGL) y del circuito que Otero domina ya con sus dos recientes triunfos.

Aunque tiene más de Messi, esa seriedad y estrategia las toma prestadas del golf, quizás del norirlandés Rory McIlroy, el rey actual con unos palos que Otero no tocó en su vida.

El argentino ganó en Miami un cheque de 5.000 dólares. Otro similar la semana siguiente. Muy lejos de los que ingresa en la cuenta cada mes Messi. "Es (un deporte) muy amateur, uno gana un dinero, nos vamos de 'shopping', cubrimos algunos gastos. Pero va creciendo, el dinero es mayor y en dos o tres años los jugadores van a vivir de esto", afirmó como sin querer incluirse.

De momento, la principal ocupación del argentino está vinculada al fútbol como agente FIFA de jugadores. "Arranqué a los 21 años, desde muy chico, lo hago con bastante tranquilidad. En Argentina estamos muy lejos, para hacerlo bien hay que hacerlo siempre en Europa, pero he tenido la suerte de trabajar con jugadores importantes, con equipos de gran prestigio mundial, que son lindas experiencias", afirmó sin querer revelar el nombre de futbolistas ni clubes.

El futbol, siempre el futbol, gira en torno a la vida de Otero, aunque ahora se entremezcle con putts, birdies y hoyos.

"Toda mi vida jugué al fútbol. Nunca fui un gran jugador, siempre en divisiones amateur, tercera división en Argentina", afirmó el zurdo, que jugó en el Alvarado de Mar del Plata.

La cancha plana y rasa no era tanto para él como lo es ahora la que tiene ondulaciones y lagos y bunkers de arena de por medio.

"Me he caracterizado por pegarle fuerte a la pelota y quizás esto me ha ayudado bastante, y después del golf hay que aprender a leer las canchas, las caídas, el viento", explicó.

Por ello no ve posible que ni Messi ni su compatriota Juan Román Riquelme ni el francés Zinedine Zidane, a los que cita como posibles estrellas del footgolf, le ganaran en un primer momento.

"No creo que haya un futbolista que le pueda ganar mano a mano a alguno de los cinco mejores 'footgolfistas' del mundo. El futbolista suele cometer errores que son comunes en todos los que juegan por primera vez", afirmó con seguridad, dando valor a su potencia en la salida, a su precisión en el "approach" y al control con el putt que golpea con la puntera, empuja con la base de los dedos o acaricia con el interior.

"La primera vez, la realidad me dio una cachetada. Esto es footgolf, no es fútbol. No basta con pegarle bien a la pelota", reforzó su compañero Almada.

"Hay unos cuantos (futbolistas) que creo que les iría muy mal. Hay muchos futbolistas que le pegan muy mal al balón", agregó Otero.

Él siempre la pegó bien, pero nunca le dio como para triunfar. Ahora y sin esperarlo se ha convertido en un astro de una disciplina emergente y aún desconocida para muchos, pero astro al fin y al cabo.

"Quizás el footgolf me ha dado la posibilidad de trascender a nivel mundial, cosa que el fútbol no. Realmente que se me considere el mejor jugador del mundo es un gran orgullo y una satisfacción. Me llegan mensajes de todas partes del mundo pidiendo consejos, demostrando afecto, realmente algo inimaginado hace un par de años. Sin dudas me cambio la vida", admitió a dpa a la espera de poder transformar sus dotes en un medio de vida único.

Todo eso se le debe a una tarde en la que miraba su computadora. "Lo conocí (el footgolf) a través de Facebook con un torneo que había en Las Vegas organizado por la AFGL (American Footgolf League) y la verdad es que me sorprendió de una manera increíble, tal es así que desde ese día no pude dejar de jugar hace y ya dos años y medio", reveló.

Convenció a su novia con un plan ideal. Ver Las Vegas y aprovechar para disputar el torneo. "Encontré un mundo increíble", dijo, entusiasmado con viajar a todas las partes del mundo.

Si todo deporte necesita una estrella para crecer, Otero, primero en el ranking los dos últimos años, es el hombre del footgolf, reflejo también de un país, Argentina, potencia máxima de la disciplina.

"Ya de por sí es un país muy futbolero. Este deporte proviene de que gran parte hay que pegarle bien a la pelota. Se está jugando en todo el país, ha crecido muchísimo y ojalá que Argentina se siga manteniendo bien arriba", afirmó.

La tabla del reciente torneo de Miami reafirma el poderío albiceleste: 11 de los 20 primeros fueron argentinos, favoritos para el Mundial en casa en enero de 2016, el segundo de la especialidad.

Aunque es más de futbol que de golf, Otero reconoce al elegante deporte una de las cualidades que más aprecia de una disciplina que quiere ser olímpica.

"Es algo muy completo, la gran caballerosidad, la amistad que se forma con gente que viene de muchas partes del mundo. El deporte es increíble, atrapante, se juega en escenarios muy lindos, es muy lindo para compartirlo con amigos o para jugarlo en serio. Es un deporte muy completo y por eso está teniendo este auge", explicó a dpa el éxito, sobre todo en países como Estados Unidos, donde ya hay más de 400 campos donde practicar footgolf.

"A diferencia del fútbol, que para divertirte tienes que jugar con gente de tu mismo nivel, aquí se puede jugar con tres amigos tuyos, con tu padre, con tu hijo, porque vos jugás contra la cancha y eso hace que sea muy integrativo, es lo lindo de este deporte", afirmó, consciente de su papel de estrella y de embajador del footgolf.