La irrupción del canterano Ventura Alvarado

Alvarado es el canterano del América que más minutos suma este torneo; se ha convertido en un comodín para el técnico uruguayo Gustavo Matosas


Ventura Alvarado, jugador del América
Ventura Alvarado, jugador del América (Mexsport)

Ciudad de México

Muchos jugadores pasan años soñando con ser campeones, muchos se hacen referentes de un equipo, líderes indiscutibles, son amados por los a­ficionados, pero pasa el tiempo y no logran saborear la gloria deportiva, tener una medalla de campeón ni guardar en su memoria el momento en que acariciaron el trofeo que los acredita como ganadores.

390 MINUTOS ha jugado Ventura en el Clausura 2015; el defensa ha disputado completos los últimos cuatro partidos.

Hay otros futbolistas, jóvenes a los que la fortuna les sonríe, las circunstancias del balompié les ofrecen la posibilidad de registrar un capítulo de gloria en su carrera y se aferran a esas casualidades para seguir buscando el triunfo y la consolidación de su carrera deportiva. Este es el caso de Ventura Alvarado, el defensa de América que poco a poco empieza a incrustarse en las alineaciones de Gustavo Matosas.

Ventura fue campeón el torneo anterior, el conflicto que Antonio Mohamed tuvo con Paul Aguilar le abrió un sitio en el cuadro titular del Turco en las semi­nales; el zaguero jugó los dos partidos más importantes del torneo y ahí mostró carácter, se fajó y se sacó la conclusión de que tenía el temple para vestir la playera azulcrema.

8 PARTIDOS necesitó Alvarado para proclamarse campeón; el defensa debutó en el Clausura 2013 con las Águilas.

No fue sencilla su irrupción en el cuadro estelar, sobre todo porque en la Liguilla se exige que los nervios estén a tope, la mente debe alejar cualquier temor, nada de andarse distrayendo con vaguedades, el jugador joven se hace maduro de un plumazo. Un buen partido te digni­ca y uno malo te condena. Todo eso tuvo que asimilar Ventura en cuestión de horas.  

En la semana de la Final contra Tigres, Ventura acudió a la conferencia, se le preguntó que podía ser visto como el punto débil de la zaga azulcrema, lo tomó con naturalidad, admitió que era novato en esas instancias y se sinceró diciendo que daría lo mejor de sí, que procuraría estar concentrado en todo momento por más que los nervios lo carcomieran

En el juego de ida contra Tigres, le tocó bailar con Damián Álvarez, el joven tuvo un despiste que el veterano aprovechó y en esa jugada Joffre Guerrón marcó el tanto que puso en ventaja a los felinos. Ventura apretó los dientes, se tragó todas las críticas, conspiró consigo mismo para reivindicarse en la vuelta; lo consiguió, secó a Damián, quien perdió los nervios y Ventura fue campeón con todas las de la ley.

Las mismas circunstancias llevaron a que Matosas echara mano de él y su trabajo ha convencido al entrenador. Ventura jugó un minuto en el partido de la Jornada 1 contra León, en la 2, contra Xolos, no participó, en la 3, ante Puebla, participó 29 minutos, ese día Pablo Aguilar fue expulsado, y Matosas con­fió en él para ser titular contra Tigres en la Jornada 4, a partir de entonces no ha salido del equipo titular, incluso en la Concachampions.

En los días en los que se habla que América carece de presencia de la gente de casa en el cuadro titular, Ventura hondea la bandera de las fuerzas básicas y demuestra que la materia prima de Coapa está lista para las exigencias. En CU, el defensa tuvo el temple que exigen los clásicos.  

Matosas ha encontrado en Ventura Alvarado a un alfi­l que puede darle soluciones en cualquier posición de la defensa.

ENTRE MÉXICO Y EU

Ventura Alvarado Aispuro tiene doble nacionalidad, su desempeño con América he provocado que el entrenador de la selección de Estados Unidos, Jürgen Klinsmann, le tenga en mente para los compromisos que se avecinan en los próximos meses a su combinado; el jugador aún no ha tomado una decisión.

Aunque Miguel Herrera no ha platicado con él y el técnico del Tri dice que no es un tema que le inquiete en lo más mínimo, ha trascendido que el Piojo también lo tendría en consideración para integrar la nómina de alguna de las dos selecciones que el entrenador del combinado mexicano debe confeccionar para atender la Copa Oro y la Copa América.

Todo apunta a que pronto llegará el momento de que una u otra federación muevan fichas para tratar de convencer al defensa de vestir una camiseta nacional, lo que será una decisión crucial que marcará su futuro futbolístico.