Con la inercia del campeón

El América del Piojo Herrera se impuso al Toluca y con el marcador global se instaló en su quinta Final en torneos cortos, la 19 en su historia; busca el bicampeonato en un enfrentamiento inédito contra el León de Matosas.


México

Al América no se le podía olvidar que hace un par meses era el mandón del futbol mexicano, así que solo era cuestión de que recobrara la memoria para matar las interrogantes que había generado por su pobre funcionamiento de los últimos partidos. Ayer lo hizo. El campeón recordó a tiempo y ganó 2-0 (3-2 global) a un complicado Toluca.

Pasaron seis juegos sin triunfo para que el América volviera a ser el de antes: un equipo controlador, autoritario con la pelota, generador de llegadas y sin tantos titubeos en su defensa. Por esa razón el bicampeonato está a la vista y el León será el antagonista en turno, en una Final inédita.

LA FUERZA DEL AZTECA

Para salir de la crisis de resultados y darle la vuelta al 2-1 de la Bombonera, Miguel Herrera confiaba ciegamente en la fuerza que tiene su equipo en el Azteca, donde ayer llegó a 13 juegos sin conocer la derrota. Esa idea no era errónea, pues las Águilas aprovecharon la gran entrada a su casa (73 mil 30 aficionados) para mostrarse como en los mejores tiempos.

De entrada el América marcó el ritmo de juego y aprovechó que Toluca le cedió la iniciativa en su afán de encontrar un contragolpe matón. El equipo del Piojo empezó a carburar con algunas combinaciones entre Sambueza y Osvaldo Martínez, pero fue en una jugada a balón parado donde le arrebató a los Diablos su mínima ventaja.    

 Minuto 12, después de un tiro de esquina malogrado, Rubens tomó el balón en los linderos del área y le puso un centro preciso a Aquivaldo Mosquera quien conectó un testarazo que dejó parado a Alfredo talavera. América ya estaba arriba 1-0, el marcador que necesitaba para avanzar a la gran Final.

Y al 26’ Luis Gabriel Rey estuvo cerca del segundo, pero Talavera se volvió a vestir de héroe ­-como en el juego de ida­- y evitó la caída de su portería.

Toluca no podía reaccionar y lo único que ofrecía eran descolgadas de Édgar Benítez que buscaba con afán a Pablo Velázquez. Nunca apareció el juego intenso que los Diablos tuvieron en la ida y que pudo haber matado esta serie.

En el complemento, Toluca no quiso morir de nada, como hasta ese momento estaba sucediendo, por eso José Cardozo mandó a la cancha a Sinha. Los Diablos modificaron a línea de cuatro defensas, para tener tres hombres en punta: Pablo Velázquez, Raúl Nava e Isaac Brizuela. Por poco la propuesta ofensiva de los Diablos da resultados, pues un testarazo de Velázquez obligó una atajada salvadora de Moisés Muñoz. 

El juego se situó en el límite y un gol para cualquiera de los dos era la diferencia para estar en la Final. Por eso los americanistas sufrieron cuando Carlos Esquivel entró solo al área para fusilar a Muñoz, pero el balón fue a dar en el cuerpo del portero, quien tuvo que cerrar las piernas para evitar que entrara a su portería.

América tampoco abandonó la iniciativa y en los contragolpes inyectaba esa dosis de peligro que parecía terminar con esta historia.

EL PUNTO FINAL

Al 84’, después de un contragolpe que terminó en tiro de esquina, Osvaldito puso un centro que encontró solo a Jesús Molina, quien había entrado de cambio por Rey, el contención se levantó para empujar la pelota a las redes con un sólido cabezazo que hizo explotar al Azteca. La historia estaba finiquitada.

Después Luis Mendoza pudo ampliar el marcador, pero Talavera lo evitó, y para destruir por completo a los Diablos, Sinha se fue expulsado por una falta sobre Layún, así se consumió el juego.

Este América recobró la memoria justo a tiempo y está listo para defender su corona el próximo domingo aquí en su fortaleza ante el León de Matosas. Este equipo quiere cerrar el año y despedir a Miguel Herrera con el bicampeonato, un sueño que está a dos partidos de distancia.