Los guardianes del exterior

Una camada de ocho porteros foráneos le han robado cámara y reflectores a los mexicanos, quienes han visto pasar varios torneos, en los que su baraja de opciones laborales se reduce

Agustín Marchesín, portero de Santos
Agustín Marchesín, portero de Santos (Mexsport)

Ciudad de México

Aunque hay calidad de sobra en cuanto a porteros nacionales en la Liga MX, actualmente, existen cancerberos foráneos (de momento hay ocho), con calidad a la par, que les están restando oportunidades en el balompié azteca; este fenómeno ha venido en ascenso durante los últimos semestres y ahora es una realidad de varias instituciones.

Algunos clubes apuestan por la solvencia de tipos experimentados, con recorrido en diversas latitudes, antes de darle minutos a la gente joven.

De los 8 guardametas extranjeros que actúan en el futbol mexicano, seis de ellos se desempeñan como titulares en sus equipos; los otros dos han corrido con menos fortuna (William Yarbrough, de León y Sebastián Sosa, con Pachuca).

Sin embargo, los que sí son habituales, por lo regular, generan noticias positivas para su escuadra, gracias a sus atajadas y lances, que mantienen el cero en su meta.

8 GOLES ha recibido Cristian Campestrini a lo largo de cinco encuentros de Liga con el Puebla.

Cuatro arqueros argentinos: Cristian Campestrini (Puebla), Nahuel Guzmán (Tigres), Agustín Marchesín (Santos) y Federico Vilar (Tijuana), son la solvencia y garantía de su marco. De este grupo, Guzmán y Marchesín son considerados actualmente por su selección, mientras que Campestrini luchó por un sitio a la Copa del Mundo del 2010; Federico Vilar lleva la mayoría de su carrera en México, desde el 2003.

El chileno y experimentado Miguel Pinto, el uruguayo Sebastián Sosa y el brasileño, al mismo tiempo que espectacular en su estilo, Tiago Volpi, complementan un grupo cada vez más robusto; William Yarbrough, pese a nacer en Aguascalientes (20 de marzo de 1989), el origen de sus padres le permitió optar por defender los colores de la selección de Estados Unidos, con la que es un convocado frecuente.


SON VETERANOS

De los 12 guardametas nacidos en el país, que asumen como inamovibles su labor dentro del campo, solo uno es menor de 25 años (Antonio Rodríguez, de Chivas), lo que demuestra que el resto son una solución con fecha de caducidad para sus instituciones. Diez de estos 12, rebasan las tres décadas (Jonathan Orozco, de Monterrey, tiene 29 primaveras). Mientras más vetusto sea un portero, menor son sus reflejos, aunque se mejora en la ubicación en el área.

476 PARTIDOS suma Federico Vilar en su paso por México; ha prestado sus servicios para cuatro clubes.


El escaso espacio para guardametas inexperimentados, le ha brindado a las directivas una sola posibilidad: optar por cancerberos de condiciones distintas y aunque vengan de lejos, con ellos sacar adelante la complicada empresa que implica dar la cara ante los delanteros enemigos; de cualquier modo, como asegura Eduardo Galeano en Futbol a Sol y Sombra: "Sea como sea, el portero siempre será el culpable".

"Los jóvenes son una dura competencia para un veterano. Pese a que pareciera que no es así, son ellos los encargados de meternos presión, de estar ahí para el técnico y ser una opción más", comentó Cirilo Saucedo, ahora en las filas de Monarcas Morelia.

SIN ESPECTÁCULO

Para Jorge Campos, un ex cancerbero que alberga su recuerdo en la memoria colectiva de cientos, y que además de garantizar espectáculo desde su posición, fungía como centro delantero, en la actual camada de guardametas mexicanos, no se encuentra ninguno con las condiciones que él mostraba, para darle a su afición, e incluso a los fanáticos rivales, un show digno sobre el terreno de juego.

"Ahora mismo hay muy buenos porteros, pero es difícil entrar al terreno de las especulaciones y las comparaciones; antes era quizás un poco más sencillo que uno pudiera salir del área, hacer cosas distintas; hoy se ha perdido todo eso. De los que están, no veo alguno que pudiera considerar como una especie de sucesor, pero el talento no les hace falta".