Con un futuro incierto

Jugadores de la Sub 17 tendrán que aprovechar oportunidades rumbo al profesionalismo; los fracasos de pasadas generaciones son el antecedente.

El plantel mexicano de la Sub 17, luego de la derrota en la Final del certamen
El plantel mexicano de la Sub 17, luego de la derrota en la Final del certamen

Ciudad de México

México se ha consagrado dos veces como Campeón del Mundo a nivel Sub 17, en Perú, en 2005, y como local en 2011, pero aun así, existen ejemplos de jóvenes promesas nacionales que disputaron ambos torneos, dieron cuenta de sus aptitudes con el esférico en los botines y no llegaron a brillar como se esperaba después de dichos certámenes; casi siempre debido a factores externos, y pese a colgar de su cuello la medalla que los avalaba como gobernantes del orbe en la categoría infantil.

La falta de oportunidades en las posiciones en la que los noveles talentos se desempeñan, la poca confianza por parte de entrenadores y directivos, ya sea por convicción o por la situación que atraviese su equipo, las lesiones y la disminución del nivel mostrado en sus inicios, ha cerrado las puertas a prometedores prospectos que se acostumbraron a triunfar desde muy corta edad a nivel internacional y con la presión
máxima sobre sus hombros.

Los malos ejemplos sobran. Para la generación que venció a Brasil en tierras incas, en octubre de 2005, aquella que dirigía Jesús Ramírez, el camino ha sido complicado; algunos de los elementos titulares y fundamentales en la consecución del título, aún, siguen sin encontrar la regularidad esperada desde su debut, pese a tener actuaciones destacables.

Nombres como Éver Guzmán, César Villaluz, Omar Esparza, Enrique Esqueda, Juan Carlos Silva o el arquero titular Sergio Arias se han perdido en la inmensidad del balompié azteca.

El caso de la generación del 2011 está más fresco en la memoria de la afición que celebró el hito histórico con México como campeón. Por ello, los jóvenes como Antonio Briseño, Carlos Fierro, Giovani Casillas, Richard Sánchez, Francisco Flores y Marco Bueno, tienen mayor oportunidad para hacerse, todavía, de un sitio en la máxima categoría nacional.    

Sin embargo, hay ejemplos, los menos, a los que la continuidad ha premiado con una carrera sólida. Carlos Vela, Giovani dos Santos y Héctor Moreno, viven la plenitud de su trayectoria en Europa, en España, los tres, Campeones del Mundo en 2005. Esta clase de futbolistas son los que tendrán que emular elementos destacados como Raúl Gudiño, Salomón Wbias e Iván Ochoa, para madurar y no extraviarse en el camino.