El futbol femenil en busca de la popularidad de los hombres

El Mundial femenino de Canadá, que contará con 24 selecciones en vez de las 16 habituales, podría ser el primer paso de la FIFA en su ambicioso objetivo.

Japón llega como campeón al Mundial femenil de Canadá 2015
Japón llega como campeón al Mundial femenil de Canadá 2015 (DPA )

BERLÍN, Alemania

La popularidad del futbol femenino ha crecido en los últimos años, pero la FIFA aspira a multiplicar mucho más su interés y transformarlo en el deporte más seguido y practicado también entre las mujeres.

"El futbol podría ser en pocos años el deporte femenino más popular en cuanto a la cantidad de jugadoras, la fuerza económica y el interés de los medios", auguró Tatjana Haenni, vicedirectora de competencias femeninas de la FIFA, durante un encuentro de anunciantes deportivos en la ciudad alemana de Düsseldorf.

Según una encuesta del ente rector realizada en los 12 mayores mercados deportivos del mundo, el baloncesto, el tenis o el atletismo aún superan al fútbol en cuanto a su jerarquía entre las mujeres.

Sin embargo, el Mundial femenino de Canadá, que contará con 24 selecciones en vez de las 16 habituales, podría ser el primer paso de la FIFA en su ambicioso objetivo. A ello hay que sumar el aumento de los fondos destinados al fútbol femenino que prevé el ente rector en el próximo cuatrienio y la posible creación de un Mundial de Clubes femenino.

Casi todos los 52 partidos del Mundial de Canadá, que se disputará del 6 de junio al 5 de julio próximo, se podrán ver en vivo por televisión o por dispositivos móviles. En total serán emitidas unas 200 horas en todo el mundo, con un promedio de entre seis y siete horas diarias.

"Esto de a poco va en la dirección de ser un Mundial masculino", opinó Haenni. Se espera además que un millón y medio de personas asista a los encuentros en las seis sedes del torneo en Canadá. En el último Mundial, el de Alemania 2011, la cifra de asistentes fue de 845.711, poco más de la mitad.

"El interés está ahí, pero tenemos que llevarlo a cabo", analizó Haenni, ex jugadora de la selección suiza. "La presión sobre nosotros es cada vez mayor. La FIFA debe hacer algo", consideró.

Haenni no teme que la mayor cantidad de selecciones que habrá en Canadá implique un deterioro en el nivel de la competencia. "Aún cuando haya algún que otro resultado llamativo, en cuatro años estos países continuarán progresando y ya no volverá a ocurrir algo así". El Mundial se disputará sobre césped artificial, una superficie que fue duramente cuestionada por las principales jugadores, pero la polémica parece haber quedado ya en un segundo plano.

Según datos de la FIFA, el interés que existe ahora mismo por el fútbol femenino en todo el planeta ya es enorme. Más de 366 millones de personas están interesadas y unas 30 millones de mujeres practican el deporte.

Pero Haenni advierte que también existen obstáculos que frenan el desarrollo del deporte. En numerosos países, especialmente en Sudamérica, faltan la estructura y la predisposición para practicar intensivamente el fútbol femenino. "Sino, hace tiempo que un país sudamericano habría ganado un título", afirmó. El subcampeonato de Brasil en China 2007 fue hasta ahora el mejor resultado de una selección sudamericana.

Otro de los inconvenientes es la falta de competencias con que cuenta el fútbol femenino. En 2014 apenas se disputaron 139 partidos a nivel de selección, una cifra sensiblemente inferior a la del fútbol masculino.

Esta situación, sin embargo, podría modificarse parcialmente con la creación de un Mundial de Clubes femenino, un proyecto que la FIFA aspira a lanzar a partir de 2017.

La creación del nuevo certamen figura en la agenda de debate del "grupo de trabajo del fútbol femenino", que se reunió recientemente en Zúrich para discutir propuestas que impulsen su desarrollo.

"En el grupo de trabajo se ha hablado de posibles formatos y se han perfilado los detalles de una posible Copa Mundial Femenina de Clubes de la FIFA, de la que la primera edición se ha previsto para 2017", indicó el ente rector en un comunicado.

El grupo de trabajo fue creado en 2013 por el suizo Joseph Blatter, el presidente de la FIFA, con el fin de precisar y establecer las prioridades de desarrollo en el fútbol femenino, y tuvo el año pasado su primera sesión.

La "task force" de la FIFA destacó la importancia de organizar un nuevo Mundial de Clubes "con el fin de contar todos los años con un escaparate para el fútbol femenino de élite".

"Además, no solo sería un incentivo para los clubes, sino también para las asociaciones miembro y las confederaciones, ya que de este modo se fortalecería en sus zonas de influencia el fútbol femenino de clubes y sus organigramas", añadió la FIFA.

Moya Dodd, presidenta del grupo de trabajo, destacó el impulso que le está dando la FIFA al fútbol femenino y puso como ejemplo la duplicación de los fondos para la actividad en el período 2015-2018, que alcanzarán los 22 millones de dólares.

"Todos nuestros esfuerzos han de ir en la misma dirección para conseguir que sean cada vez más las mujeres presentes en el fútbol, tanto dentro como fuera de las canchas", señaló.