Radiografía de un fracaso

En Chile, el Tricolor tuvo su segunda peor actuación en una Copa América; por supuesto, no hay mucho que se pueda rescatar de esta participación




Domínguez lamentó una jugada ante Ecuador
Domínguez lamentó una jugada ante Ecuador (Mexsport)

CHILE

México se destiñe en la Copa América. Las últimas dos participaciones del Tricolor en el certamen sudamericano han dado herramientas a la afición para descalificar a un equipo que ya registra su peor racha en el certamen con seis partidos consecutivos sin ganar.

De protagonista, el equipo mexicano ha pasado a ser un mero participante que no aspira a nada, con planteles limitados que en estas últimas dos ediciones ha estado en el fondo de la clasificación.

MUY POCO RESCATABLE

Hay poco que se puede rescatar de esta última participación. Jesús Corona fue un portero solvente, por él no pasaron los goles en contra. Cuando se le requirió sacó varias, como en el duelo contra Ecuador, un remate de Miller Bolaños que sacó con el pie.

Uno de los que sorprendió fue Gerardo Flores, quien tuvo malos partidos en la gira de amistosos, pero ya en el torneo sudamericano se vio bien cuando se trataba de frenar al rival y cuando tenía que llegar a línea de fondo para atacar.

Lo mejor de Adrián Aldrete se vio contra Chile, frenó en varios intentos a Arturo Vidal, e incluso dio un pase para gol. Lamentablemente, se lesionó en este encuentro y no pudo continuar en el certamen.

Javier Güémez fue de las gratas sorpresas. El contención le dio solidez a México y por momentos se daba el lujo de salir con el balón. Ante Ecuador fue superado en algunos lapsos, pero era más bien el síntoma de todo el conjunto.

Jesús Manuel Corona fue el futbolista por el cual preguntaban todos. Les gusta su atrevimiento y su visión de campo. Sin embargo, contra Ecuador no pudo echarse el quipo al hombro, le faltó la experiencia.

Arriba, el incansable Matías Vuoso asombró con su entrega. Además, el puso talento al ataque del Tricolor, pues era el elemento que se botaba y trataba de agarrar el esférico desde atrás.

Fue la gran figura ante Chile. Al que también extrañó el Tricolor en su tercer encuentro fue a Rafael Márquez, quien salió

lesionado contra Bolivia.

NO LES ALCANZÓ

Si bien hay quienes tienen detalles que rescatar en este torneo, hay otros que están alejados de nivel de selección. Eduardo Herrera mostró todas sus carencias en el primer choque contra Bolivia.

Siempre tomó el balón de espaldas al marco, sin la posibilidad de anotar. Cuando tenía la bola, prefería retrasar antes que encarar. Un desastre que lo hizo salir de cambio y ser considerado solo hasta los minutos finales contra Ecuador.

Efraín Velarde fue utilizado frente a los ecuatorianos, sustituyó a Aldrete por el carril izquierdo, pero no consiguió darle salida al Tri por esa banda, así que el Chispa salió del campo.

Mientras que, Javier Aquino trató de aportar el desequilibrio cada vez que lo metía el Piojo, lo consiguió con algunos latigazos de talento, pero tampoco fueron suficientes para cambiar el rumbo de un Tricolor.

Marco Fabián jugó poco en el torneo, y lo hizo ya cuando México tenía la soga al cuello. Cuando entró, apenas tocó el balón, y se le veía perdido, muchas veces hasta defendiendo.

A Luis Montes y Mario Osuna les dieron pocas oportunidades, y era difícil que alguno se destacara como un arma importante para el Tri.

A MEDIAS

Julio César Domínguez suele conquistar a todo entrenador, y el Piojo tampoco se resistió a ponerlo de titular. Como central se vio bien frente a Bolivia y Chile, sacaron todo lo que pudieron, y en los tres que les marcó el cuadro andino no tuvo nada qué hacer.

Hugo Ayala y Juan Carlos Valenzuela fueron ineficientes, sobre todo ante Chile, las tres dianas que llegaron a través del juego aéreo. Juan Carlos Medina le dio dinámica y profundidad en el segundo duelo a México, pero en el último no consiguió atacar, y cuando lo colocaron de contención, fue rebasado en ese sector. Incluso, cedió el balón a

los ecuatorianos y ese error costó el segundo gol.

Carlos Salcedo entró algunos minutos y cumplió en el choque más complicado, en el que se lucieron, frente a los locales. Raúl Jiménez anotó un tanto, y se llevó los aplausos, pero tampoco apareció cuando tenía que hacerlo. El pésimo desempeño de Eduardo Herrera le dio la titularidad y cumplió a medias. Se nota temeroso en el área, sin el atrevimiento que se le veía en América.

LOS QUE NO JUGARON

Miguel Herrera nunca echó mano de Enrique Esqueda, quien había tenido buenas participaciones con Tigres, sobre todo en Copa Libertadores.

George Corral perdió su oportunidad en el duelo amistoso contra Brasil, en la gira previa al torneo. Aquel día salió perdido, por su parcela llegaron los dos goles del enemigo, y se vio superado en todo momento.

Mientras que Alfredo Talavera y Melitón Hernández tuvieron que permanecer en la banca.

LOS PECADOS DEL PIOJO

1. En el primer partido, Miguel Herrera metió a Eduardo Herrera como titular, quien apenas sumó cinco tantos el torneo pasado en la Liga MX.

2. Mucho se le señaló a Herrera por haber sacado a Javier Güemez en el último partido y dejar a Juan Carlos Medina, quien cometió un error grave.

3. Sin duda, algo que siempre se le critica a Miguel es que siempre señala errores arbitrales en los fracasos. No asume las críticas.

4. Los tuits que escribió a favor de un partido político enrareció el entrono del Tricolor, al que la afición le metió mayor presión por esta situación.

5. Para muchos, fue un atrevimiento que Miguel Herrera prometiera una Final, cuando era poco viable conseguirlo. Para otros, sus palabras eran para fortalecer la motivación del grupo.