Afición de Tigres y el Tri en Confederaciones, ejemplos para borrar el ‘eh, puto’

A pesar de los esfuerzos por parte de la Federación por erradicar el grito en el Azteca así como el América en sus duelos de local, sus campañas no han funcionado como en otros casos

Afición de Tigres
Afición de Tigres (Mexsport)

Ciudad de México

El 'eh, puto' volvió a rugir en un duelo de la selección mexicana dentro del Estadio Azteca, luego de que el arquero de Panamá, en su visita por el Hexagonal Final rumbo a la Copa del Mundo, se llevó el grito homofóbico pese a los esfuerzos de la FMF por erradicarlo.

Tanto el máximo organismo del futbol, como la directiva del América, ofrecieron apoyar la educación en México a cambio de lanzar un grito de apoyo y no la polémica frase; en ambos casos, fueron ignorados por su afición.

El primer indicio de que se puede erradicar esta expresión la dio la propia afición de la selección mexicana en la pasada edición de la Copa Confederaciones, donde fueron amenazados por FIFA con suspender los duelos o ser expulsados de los estadios si el grito persistía. Al pasar de los juegos del combinado nacional, el 'eh, puto' se cambió por aplausos para el portero rival.

Tras la Confederaciones, el grito homofóbico volvió a los duelos del Tri, ahora en las canchas de la Copa Oro, con el público, en su mayoría, residente de Estados Unidos.

Tigres propuso reconstruir una escuela si su afición gritaba 'eh, Tigres' en los despejes del portero. En comparación con los seguidores del América, sus fans colaboraron con la buena causa a la primera propuesta.

Otros inmuebles de la liga MX como la casa de Rayados, Chivas, Atlas o Pumas, han podido erradicar poco a poco el 'eh, puto' de sus gradas.