El otro lado del Draft 2016 en la Liga MX

Además de grandes contrataciones, el Régimen de Transferencias también tiene historias de hombres en búsqueda de un mejor porvenir para él y los suyos, como la del brasileño Rodrigo Follé.

Cancún

El Régimen de Transferencias del futbol mexicano no sólo ofrece transacciones de altos montos o cambios de plantillas, hay historias detrás de cada movimiento y hay futbolistas que, con la mente puesta en un mejor futuro, deciden acudir al Draft para darle la cara a su futuro inmediato y conocer sus aspiraciones. Rodrigo Follé es uno de estos deportistas.

Sus ideales y forma de dimensionar el futbol le impiden rendirse, de hecho esta premisa la tiene tatuada en el brazo derecho: "Nunca desistir".

Año con año, Rodrigo Follé acude al Régimen de Transferencias del balompié nacional buscando mejores opciones laborales, posibilidades que le permitan a su familia tener un mejor estilo de vida.

Hasta hace unas semanas era jugador de Leones Negros de Guadalajara, pero al saber que su participación y sueldo podrían disminuir, el brasileño de 32 años prefirió abrir su panorama; este miércoles estará en el Draft de Primera División y el jueves, en el del Ascenso Mx, categoría en la que comenzó su trayectoria en 2004, con Tigrillos.

"Se me terminó el contrato y pedí a la directiva que me pusiera transferible para buscar una nueva oportunidad. Yo conozco perfectamente la Liga de Ascenso... Muchos compañeros de profesión dicen 'cómo voy a ir al Draft, cómo voy a denigrarme', pero esto no deja de ser un mercado de piernas, un trabajo".

Contrario a la mayoría de los futbolistas, Follé Ferrazzo no tiene un representante porque, dice, no le agrada dejar en manos de alguien más su destino, aunque sea el de la cancha, y como pocos, el defensor prefiere presenciar cada Régimen de Transferencias en vivo, padeciendo el calor y la espera, la ansiedad propia de quien desconoce qué vendrá.

"Nunca he tenido representante y creo que es mejor así, nadie como uno puede ver mejor por los suyos. Uno es su mejor representante. Conozco a muchos futbolistas que nunca han venido a un draft, a mí en lo personal no me da vergüenza estar aquí, sí es complicado, porque es muy poco tiempo el que te dan para arreglarte, pero así es esto". Pese a todo, Rodrigo que el formato del draft cambie en algún momento y se dignifique más el oficio futbolístico.

Aún así, a este deporte, más allá de los títulos, le agradece el que le haya otorgado la dicha de su familia y admite que aunque es un veterano, le encantaría volver a la Primera División nacional, situación que consiguió hace un par de años con UdeG.

"Ojalá que este formato cambiara, para favorecer al futbolista, pero sería peor quedarme sin trabajo. A esto tenemos que adecuarnos. Lo mejor que me ha dado el futbol es mi familia, mi familia es mexicana; también hay que agradecer, porque esto no se compara con la forma en la que se contrata en otros países, como en Brasil".

SU PASIÓN

En la piel, Rodrigo Follé ha perpetuado cada recuerdo valioso; frases célebres, símbolos católicos y el número 6, su favorito, con el que siempre pide jugar, así como los nombres de sus familiares, son parte de su galería personal: "Cada tatuaje tiene su significado; en la piel tengo a Dios, el número que me ha dado suerte y frases que me motivan. Tengo un montón. Son recordatorios".